Un derivado de la vitamina A podría estar saboteando silenciosamente las defensas del cuerpo contra el cáncer, según revelan recientes investigaciones. Científicos del Instituto Ludwig para la Investigación del Cáncer en Princeton descubrieron cómo el ácido retinoico, un metabolito de la vitamina A, debilita la respuesta inmune y la efectividad de las vacunas oncológicas.
Este hallazgo, publicado en enero de 2026, reviva un debate de larga data sobre los efectos mixtos de los retinoides en la salud. El estudio ofrece una perspectiva crucial sobre cómo las células tumorales aprovechan mecanismos naturales para esquivar la vigilancia inmunológica, un obstáculo significativo en el desarrollo de terapias más eficaces.
Durante décadas, los metabolitos de la vitamina A han sido objeto de estudio por su compleja interacción con el organismo. Ahora, se comprende mejor su papel en la modulación de las células dendríticas, piezas clave en la activación de las defensas inmunes, lo que abre nuevas vías para la inmunoterapia contra el cáncer.
Cómo el ácido retinoico desarma las defensas
La investigación, liderada por Yibin Kang y Cao Fang del Ludwig Princeton, detalla cómo el ácido retinoico producido por las células dendríticas (CD) las reprograma, fomentando una tolerancia inmunológica hacia los tumores. Esta reprogramación reduce drásticamente la eficacia de las vacunas de células dendríticas, una prometedora forma de inmunoterapia diseñada para entrenar al sistema inmune.
Las células dendríticas son esenciales en la coordinación de la respuesta inmune, identificando amenazas y presentando antígenos a las células T para que destruyan las células enfermas. Sin embargo, el derivado de la vitamina A, al activar un receptor nuclear, altera la actividad genética, promoviendo células T reguladoras que suprimen la respuesta inmune, según un estudio publicado en Nature Immunology en 2026.
Los investigadores también desarrollaron KyA33, un compuesto experimental que bloquea la producción de ácido retinoico tanto en células cancerosas como en las CD. En estudios preclínicos, KyA33 mejoró significativamente el rendimiento de las vacunas de CD y mostró potencial como inmunoterapia independiente, ofreciendo una esperanza para superar esta forma de evasión tumoral.
Nuevas vías para la inmunoterapia oncológica
El desarrollo de KyA33 representa un avance crucial en la farmacología. Mark Esposito, exalumno de Kang, lideró el estudio, publicado en la revista iScience, que combinó modelado computacional y cribado a gran escala para diseñar inhibidores de la producción de ácido retinoico. Este enfoque resolvió un desafío de décadas en la búsqueda de fármacos seguros que bloquearan esta señalización.
Yibin Kang enfatiza que estos hallazgos revelan la amplia influencia del ácido retinoico en la atenuación de respuestas inmunes vitales contra el cáncer. La capacidad de desarrollar inhibidores selectivos y seguros de la señalización del ácido retinoico establece una prueba de concepto preclínica para su uso en la inmunoterapia, según declaraciones recogidas por ScienceDaily en enero de 2026.
La enzima ALDH1a3, frecuentemente elevada en células cancerosas humanas, y ALDH1a2 en ciertas subpoblaciones de CD, son las responsables de producir ácido retinoico. Comprender y bloquear esta vía es fundamental para desarmar uno de los mecanismos más astutos que el cáncer utiliza para ocultarse del sistema inmune, abriendo puertas a tratamientos más efectivos.
Estos descubrimientos no solo iluminan un mecanismo clave de evasión inmunitaria por parte del cáncer, sino que también ofrecen una nueva estrategia terapéutica prometedora. La inhibición del ácido retinoico podría potenciar las inmunoterapias existentes y ofrecer opciones para pacientes cuyas defensas naturales son debilitadas por este derivado de la vitamina A, marcando un paso adelante en la lucha contra la enfermedad.










