Mientras las redes sociales difunden afirmaciones sin verificar sobre un vínculo entre el acetaminofén y el autismo infantil, el verdadero peligro de Tylenol reside en la sobredosis y el fallo hepático agudo. Este analgésico común es responsable de decenas de miles de visitas a urgencias y casi la mitad de los casos de insuficiencia hepática en Estados Unidos anualmente, según expertos médicos.

El acetaminofén, principio activo de Tylenol y muchos medicamentos para el resfriado, se ha utilizado de forma segura durante décadas si se siguen las instrucciones. Sin embargo, los problemas surgen cuando las personas exceden las dosis recomendadas, ya sea accidentalmente o por uso repetido, lo que lleva a consecuencias graves para la salud.

Kennon Heard, MD, PhD, profesor en el Departamento de Medicina de Emergencia de la CU Anschutz y jefe de toxicología médica, ha estudiado la toxicidad del acetaminofén por más de 25 años. Su investigación es crucial para entender el alcance de este problema de salud pública, que abruma los sistemas de emergencia anualmente.

Las devastadoras consecuencias de la sobredosis

Las intoxicaciones por acetaminofén son una de las principales causas de hospitalización y muerte relacionadas con medicamentos sin receta en Estados Unidos. Se estima que 56.000 personas visitan los departamentos de emergencia cada año por esta razón, y alrededor de 2.600 son hospitalizadas, según un reportaje de ScienceDaily de enero de 2026. La Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) también advierte sobre los riesgos de superar la dosis recomendada.

Además, el acetaminofén es responsable de casi la mitad de todos los casos de fallo hepático agudo y aproximadamente el 20% de los trasplantes de hígado a nivel nacional. El Dr. Heard enfatiza que la accesibilidad del medicamento en los hogares contribuye a que sea una opción frecuente en casos de sobredosis intencionales y accidentales.

Un nuevo enfoque para la lesión hepática grave

Durante décadas, el acetilcisteína ha sido el antídoto estándar para la sobredosis de acetaminofén, muy eficaz si se administra temprano, idealmente dentro de las ocho horas. Sin embargo, su efectividad disminuye drásticamente cuando el tratamiento se retrasa, un problema común ya que muchos pacientes no buscan ayuda hasta que el daño hepático ya ha comenzado.

Frente a esta limitación, el Dr. Heard y sus colegas están liderando un ensayo clínico para evaluar el fomepizol, un medicamento aprobado para tratar envenenamientos por etilenglicol y metanol, presentes en el anticongelante. El fomepizol bloquea las enzimas que convierten estas sustancias en subproductos tóxicos, mostrando promesa en casos de sobredosis severa de acetaminofén.

El interés en el fomepizol para el acetaminofén se remonta a los años 90, con evidencia de informes de casos y estudios en animales. La Universidad de Colorado School of Medicine ha sido un centro neurálgico para esta investigación durante décadas, consolidándose como líder en el estudio de toxicología del acetaminofén.

La narrativa en torno al Tylenol debe cambiar, enfocándose en sus riesgos comprobados. Es imperativo que el público sea consciente del verdadero peligro de Tylenol: la sobredosis y su impacto en el hígado. La investigación sobre el fomepizol ofrece una luz de esperanza para mejorar los resultados en los casos más graves, pero la prevención y la educación siguen siendo clave para mitigar esta crisis de salud.