Una revisión científica de gran envergadura ha ofrecido noticias tranquilizadoras para futuras madres, concluyendo que el uso de acetaminofén, conocido comercialmente como Tylenol, durante el embarazo no aumenta el riesgo de autismo, TDAH o discapacidad intelectual en los hijos. Publicado el 16 de enero en The Lancet Obstetrics, Gynaecology & Women’s Health, este estudio disipa preocupaciones previas.

Esta investigación, liderada por expertos de City St George’s, University of London, analizó 43 estudios de alta calidad, incluyendo comparaciones entre hermanos que permiten diferenciar los efectos de la medicación de factores genéticos o ambientales compartidos. La preocupación pública había resurgido en septiembre de 2025 tras afirmaciones sobre una posible interferencia del acetaminofén prenatal con el desarrollo cerebral.

Investigaciones anteriores habían encontrado pequeñas correlaciones estadísticas entre el uso de Tylenol en el embarazo y diagnósticos de autismo, pero a menudo carecían de datos completos o no consideraban el historial familiar. La falta de estudios comparativos entre hermanos, que controlan mejor las variables genéticas y ambientales, era una laguna importante en la comprensión del posible riesgo de Tylenol en el embarazo.

La relevancia de las comparaciones entre hermanos

Para abordar las limitaciones previas, los investigadores se centraron en la evidencia de mayor calidad, comparando embarazos con y sin uso de acetaminofén, con un énfasis particular en estudios que examinaron a hermanos nacidos de la misma madre. En estos análisis, un hijo estuvo expuesto al fármaco prenatalmente mientras que otro no, permitiendo un control superior sobre la genética compartida y el entorno familiar.

Este método de comparación entre hermanos es crucial porque factores como la genética, el ambiente doméstico y las características parentales a largo plazo pueden influir fuertemente en el desarrollo infantil, siendo difíciles de aislar en estudios observacionales tradicionales. El equipo analizó los resultados de 262.852 niños evaluados por autismo, 335.255 por TDAH y 406.681 por discapacidad intelectual.

Los hallazgos fueron consistentes: no se encontró evidencia de que el uso de acetaminofén durante el embarazo aumentara el riesgo de ninguna de estas condiciones en comparación con embarazos donde no se utilizó el medicamento. La profesora Asma Khalil, de City St George’s, University of London y obstetra consultora, explicó en ScienceDaily.com que los vínculos previos probablemente se debían a predisposiciones genéticas o factores maternos.

«Nuestros hallazgos sugieren que los vínculos previamente reportados probablemente se explican por la predisposición genética u otros factores maternos como la fiebre o el dolor subyacente, en lugar de un efecto directo del paracetamol en sí», afirmó la profesora Khalil. «El mensaje es claro: el paracetamol sigue siendo una opción segura durante el embarazo cuando se toma según las indicaciones.»

Controles de calidad y futuras investigaciones

Cada estudio incluido en la revisión fue evaluado mediante la herramienta Quality In Prognosis Studies (QUIPS) para estimar el riesgo de sesgo, asegurando un alto estándar de calidad. La ausencia de un vínculo entre el uso de Tylenol en el embarazo y el autismo, TDAH o discapacidad intelectual se mantuvo incluso al limitar el análisis a los estudios de mayor calidad y menor riesgo de sesgo.

Los resultados tranquilizadores persistieron en estudios que siguieron a los niños durante más de cinco años. Sin embargo, los autores señalaron algunas limitaciones, como la falta de datos consistentes para examinar si los riesgos diferían según el trimestre de exposición, el sexo del bebé o la frecuencia del uso del acetaminofén.

Esta exhaustiva revisión ofrece una base sólida para tranquilizar a las mujeres embarazadas y a los profesionales de la salud. El acetaminofén, o Tylenol, sigue siendo la medicación de primera línea recomendada para el dolor y la fiebre durante la gestación. Aunque futuras investigaciones podrían explorar las variables de dosis o momento de exposición, la evidencia actual respalda su seguridad, permitiendo a las futuras madres manejar sus síntomas con confianza y sin temores infundados.