Intel, el gigante de los semiconductores, ha reconocido un cambio en la percepción del mercado, admitiendo que los consumidores aún no perciben el valor de los PC con IA, a pesar de su anterior impulso. Este ajuste estratégico, revelado en el CES de este año, marca un paso atrás de su ambiciosa visión de la «era del PC con IA» de hace dos años, priorizando ahora el rendimiento y la duración de la batería.

La declaración contrasta con el entusiasmo de CES 2024, cuando la compañía presentó sus procesadores Core Ultra, prometiendo que inaugurarían una nueva era de la informática personal con capacidades de IA en el dispositivo. Michelle Johnston Holthaus, entonces CEO de productos de Intel, afirmó que la IA estaba «transformando y reimaginando fundamentalmente la experiencia del PC».

Sin embargo, el panorama ha evolucionado. Dos años después, la compañía ha matizado su mensaje. Aunque la IA sigue siendo parte de su narrativa, Intel ahora posiciona sus procesadores más como un soporte para herramientas de IA basadas en la nube, alejándose de la idea de que la IA en el PC por sí sola impulsará las ventas. Este enfoque subraya una realidad palpable en el mercado de consumo.

La desconexión entre la industria y el usuario final

La razón detrás de este cambio es clara: los consumidores no han mostrado el mismo nivel de interés que la industria esperaba. David Feng, vicepresidente y gerente general de segmentos de clientes de PC de Intel, explicó en una entrevista con Fast Company que existe una «desconexión entre la gente de la industria, que mira un par de generaciones o un par de años por delante, y el público en general».

Esta brecha evidencia que, mientras los fabricantes de chips y software imaginan usos innovadores para la IA local, los usuarios aún no encuentran aplicaciones cotidianas que justifiquen el costo adicional o la novedad de un PC con IA. Un informe de Statista de 2023, por ejemplo, mostraba que el interés del consumidor en características de IA en dispositivos era aún incipiente, con una adopción limitada fuera de funciones específicas como asistentes de voz.

El foco en características como la duración de la batería y el rendimiento bruto, mencionados por Jim Johnson, jefe del Grupo de Computación Cliente de Intel, refleja una vuelta a lo esencial. «Con todo el entusiasmo en torno a la IA, siempre nos recordamos que los fundamentos todavía importan», afirmó Johnson en un evento de lanzamiento en el CES, destacando que las mejoras tangibles son lo que realmente atrae a los compradores.

El futuro del PC con IA: más allá del marketing

La estrategia actual de Intel sugiere que el verdadero valor de la IA en los PC podría residir en su capacidad para complementar y optimizar las experiencias existentes, más que en ser una característica disruptiva por sí misma. Esto podría manifestarse en una mayor eficiencia para tareas creativas, una mejor gestión energética o una seguridad reforzada, sin que el usuario final necesite comprender a fondo la tecnología subyacente.

Expertos del sector, como los analistas de IDC en su previsión de mercado de 2024, concuerdan en que la adopción de nuevas tecnologías en el hardware de consumo suele ser gradual. Las características deben madurar y ofrecer beneficios claros y cuantificables antes de convertirse en un factor de compra decisivo. La IA en el PC, por tanto, podría integrarse de manera más sutil, mejorando la experiencia sin ser el foco principal del marketing.

En última instancia, el camino a seguir para los PC con IA no es desechar la tecnología, sino redefinir su propuesta de valor. La industria necesita comunicar de forma efectiva cómo estas capacidades se traducen en ventajas reales para el día a día del usuario, desde una edición de vídeo más rápida hasta una comunicación más fluida, para que la promesa de la IA deje de ser una abstracción y se convierta en una necesidad.