Escocia se ha fijado el ambicioso objetivo de expandir su sector de videojuegos, buscando superar los mil millones de libras esterlinas para 2030. Esta iniciativa, impulsada por la Scottish Games Network y respaldada por el gobierno escocés, posiciona al país como un futuro líder global en tecnología creativa. El plan estratégico, conocido como Game Action Plan, busca establecer un ‘superclúster’ de juegos, atrayendo inversión y talento.

Desarrollado durante más de 18 meses, el Game Action Plan es fruto de una extensa consulta pública que involucró a más de 350 individuos y decenas de empresas del sector. Su lanzamiento, respaldado por el gobierno desde febrero de 2024, representa un compromiso firme con el crecimiento económico y la innovación. El enfoque no solo busca el aumento de ingresos, sino también la creación de una infraestructura robusta para la industria.

Este plan estratégico se alinea con objetivos nacionales más amplios, como la Estrategia Nacional de Transformación Económica (NSET) y el Plan de Acción de Habilidades para la Economía Digital. La visión es integrar el sector de juegos en la matriz económica del país, aprovechando recursos gubernamentales existentes y fomentando un ecosistema de desarrollo sostenible.

El plan de acción y sus pilares estratégicos

El Game Action Plan de Escocia adopta una estrategia multifacética para alcanzar sus metas. Para 2028, se propone el establecimiento de 20 nuevos estudios de desarrollo y la creación de 50 propiedades intelectuales (IPs) con financiamiento para prototipos. Este enfoque escalonado y de bajo riesgo busca construir un marco nacional sólido para la industria del juego, utilizando un modelo probado.

Los modelos de financiación propuestos se inspiran en el éxito del UK Games Fund y el centro de I+D InGAME de Escocia. La estrategia se implementará en fases, culminando con la creación de un centro físico que servirá como punto neurálgico para el sector. Según un informe de GamesIndustry.biz, la Fase Uno es un programa piloto de dos años.

Esta primera fase busca establecer estructuras fundamentales y una coherencia estratégica inmediata. Incluye el nombramiento de un Chief Games Officer (CGO), un puesto provisional financiado para liderar un grupo de trabajo interdepartamental. El CGO supervisará iniciativas clave como el Scottish Games Growth Catalyst Pilot Fund y el National Game Skills & Education Forum, esenciales para el desarrollo inicial.

Inversión, talento y el futuro del sector de videojuegos de Escocia

El Catalyst Pilot Fund, un fondo piloto de 5 millones de libras, se estructura en dos vertientes. La Corriente A ofrece subvenciones de hasta 50.000 libras por proyecto para la incubación de IPs, mientras que la Corriente B proporciona hasta 100.000 libras para estudios de trabajo por encargo que compiten a nivel global. Este esquema se basa en modelos exitosos de fondos de juegos internacionales, como el Fondo Federal de Producción de Australia.

Paralelamente, el National Game Skills & Education Forum reunirá a líderes de la industria, educadores y el gobierno para alinear los planes de estudio con las necesidades del sector. Esto abordará las brechas de habilidades utilizando recursos educativos existentes. Además, el Games Enterprise & Sustainability Service ofrecerá apoyo empresarial y mentoría a nuevos estudios, entregado a través de agencias de emprendimiento ya establecidas.

La Fase Dos del plan contempla la creación del Centro Nacional de Innovación de Juegos, un espacio físico diseñado para ser un catalizador de inversión internacional y un activo duradero para Escocia. Este centro solo se materializará si la Fase Uno demuestra ser exitosa, asegurando una progresión medida y basada en resultados. Este enfoque gradual es crucial para la sostenibilidad del proyecto.

La iniciativa escocesa representa un modelo ambicioso de cómo los gobiernos pueden fomentar el crecimiento en sectores de alta tecnología. Al combinar inversión estratégica, desarrollo de talento y una infraestructura de apoyo, Escocia no solo busca un aumento económico, sino también consolidar su reputación como un centro de innovación digital. El éxito de este plan podría sentar un precedente para otras economías que buscan capitalizar el dinámico mercado de los videojuegos.