Astrónomos del International Centre for Radio Astronomy Research (ICRAR) han revelado una asombrosa nueva vista de la Vía Láctea en colores de radio, exponiendo nacimientos estelares ocultos, muertes estelares y vastas estructuras galácticas con un detalle sin precedentes. Esta innovadora imagen, publicada el 24 de enero de 2026, ofrece una perspectiva única desde el hemisferio sur, redefiniendo nuestra comprensión del ciclo de vida de las estrellas y la morfología de nuestra propia galaxia.
La proeza, liderada por Silvia Mantovanini, estudiante de doctorado en la Universidad de Curtin (nodo del ICRAR), representa años de esfuerzo computacional. Se emplearon alrededor de un millón de horas de CPU en superordenadores del Pawsey Supercomputing Research Centre para procesar y combinar datos masivos. Estos fueron recopilados durante dos importantes estudios del cielo: el GaLactic and Extragalactic All-sky MWA (GLEAM) y su seguimiento, GLEAM-X.
Las observaciones se realizaron con el telescopio Murchison Widefield Array (MWA), ubicado en Inyarrimanha Ilgari Bundara, el CSIRO Murchison Radio-Astronomy Observatory en Australia Occidental. Este esfuerzo ha permitido a los científicos distinguir con mayor claridad las regiones de formación estelar de los restos de explosiones de estrellas antiguas, un avance crucial para la astrofísica.
Desentrañando el cosmos con colores de radio
Esta nueva vista de la Vía Láctea en colores de radio es más nítida, profunda y amplia que cualquier otra publicada anteriormente. Ofrece el doble de resolución, diez veces la sensibilidad y cubre el doble de cielo que la imagen GLEAM de 2019. Estas mejoras permiten a los astrónomos examinar nuestra galaxia con un detalle mucho mayor, revelando características que antes eran difíciles o imposibles de observar.
Silvia Mantovanini destaca la importancia de esta perspectiva. ‘Esta imagen vibrante ofrece una perspectiva incomparable de nuestra Galaxia en bajas frecuencias de radio’, afirmó. ‘Proporciona valiosos conocimientos sobre la evolución de las estrellas, incluyendo su formación en varias regiones, cómo interactúan con otros objetos celestes y, finalmente, su desaparición’.
La investigación se centra en los remanentes de supernova, las nubes de gas y energía en expansión que se crean cuando una estrella explota al final de su vida. Aunque ya se han identificado cientos de estos remanentes, muchos investigadores creen que miles más esperan ser descubiertos. La nueva imagen facilita la separación del material que rodea a las estrellas recién formadas del gas residual de las estrellas muertas, revelando estructuras más claras en toda la galaxia.
Según un reporte de ScienceDaily sobre el hallazgo, Mantovanini explicó que ‘se pueden identificar claramente los remanentes de estrellas explotadas, representados por grandes círculos rojos. Las regiones azules más pequeñas indican viveros estelares donde nuevas estrellas se están formando activamente’. Esta distinción es fundamental para comprender las dinámicas galácticas.
Nuevas pistas sobre púlsares y la estructura galáctica
Además de los remanentes de supernova y los viveros estelares, esta innovadora cartografía podría ofrecer nuevas claves sobre los púlsares, restos de estrellas masivas que giran rápidamente. Al analizar el brillo de los púlsares en las diferentes frecuencias de GLEAM-X, los astrónomos esperan entender mejor cómo estos objetos producen ondas de radio y su distribución en la Vía Láctea. Este estudio es crucial para la radioastronomía moderna.
La profesora asociada Natasha Hurley-Walker, investigadora principal de la encuesta GLEAM-X y miembro del mismo equipo del ICRAR, enfatizó el valor de este logro. ‘Esta imagen de baja frecuencia nos permite desvelar grandes estructuras astrofísicas en nuestra Galaxia que son difíciles de registrar a frecuencias más altas’, señaló, destacando que ‘ninguna imagen de radio de baja frecuencia de todo el Plano Galáctico Sur se había publicado antes, lo que lo convierte en un hito emocionante en la astronomía’.
Este avance es un paso gigantesco hacia una comprensión más completa de la Vía Láctea. La capacidad de observar en ‘colores de radio’ abre una ventana a fenómenos que permanecían ocultos, prometiendo descubrimientos futuros a medida que los telescopios de próxima generación como el SKA-Low se completen, ofreciendo una visión aún más profunda de nuestro vecindario cósmico.
La revelación de esta nueva vista de la Vía Láctea en colores de radio no es solo una imagen impresionante; es una herramienta poderosa que redefine los límites de nuestra percepción cósmica. Los datos de GLEAM-X, con su nitidez y profundidad, permitirán a los científicos trazar la evolución estelar y la arquitectura galáctica con una precisión inédita. Estamos, sin duda, en la cúspide de una nueva era de descubrimientos sobre el vasto y complejo universo que nos rodea.











