Una nueva investigación sugiere que la inflamación crónica endurece el colon, creando un entorno físico que favorece el cáncer colorrectal de aparición temprana. Este hallazgo, publicado en Advanced Science, ofrece una clave para entender el preocupante aumento del cáncer colorrectal en jóvenes, una tendencia en ascenso en la última década.

El cáncer colorrectal que no está vinculado a condiciones genéticas hereditarias y que aparece antes de los 50 años ha experimentado un aumento drástico, representando cerca del 12% de todos los casos en Estados Unidos desde 2020. A pesar de su rápido incremento, las causas subyacentes han sido poco claras, enfocándose principalmente en factores de estilo de vida y exposición ambiental. Sin embargo, el vínculo biológico entre la inflamación y el cáncer colorrectal temprano permanecía sin explicación detallada.

Este estudio, liderado por el UT Southwestern Medical Center en colaboración con la Universidad de Texas en Dallas, destaca un cambio de paradigma. La investigación, de la cual ScienceDaily se hizo eco el 24 de enero de 2026, sugiere que los cambios físicos en el tejido intestinal podrían ser un catalizador crucial, abriendo nuevas vías para la detección y el tratamiento.

La mecánica del tejido y el cáncer colorrectal en jóvenes

La Dra. Emina Huang, Profesora de Cirugía en UT Southwestern, explicó que la inflamación persistente puede llevar a la cicatrización, alterando lentamente la estructura del tejido y aumentando su rigidez con el tiempo. Cambios similares contribuyen al desarrollo del cáncer en otros órganos, como la mama y el páncreas. Su equipo se propuso determinar si este mismo proceso podría desempeñar un papel en el cáncer colorrectal de aparición temprana.

Para investigar, los investigadores analizaron tejido del colon de pacientes que se sometieron a cirugía de extirpación de tumores. El estudio incluyó muestras de individuos con cáncer colorrectal de aparición promedio y de pacientes jóvenes. Las pruebas revelaron que el tejido de los pacientes más jóvenes era significativamente más rígido que el de los pacientes mayores, no solo dentro de los tumores, sino también en las áreas sanas circundantes. Este patrón sugiere que el aumento de la rigidez puede ocurrir antes de que el cáncer se desarrolle por completo, según lo publicado en Advanced Science.

El equipo examinó el colágeno, una proteína estructural que se vuelve más abundante y cambia de forma durante la cicatrización. El tejido del colon de pacientes con cáncer colorrectal de aparición temprana contenía colágeno más denso, más largo, más maduro y más uniformemente alineado. Estas características indican una extensa cicatrización en el tejido. Cuando se analizó la actividad génica, se encontró una mayor expresión de genes involucrados en el metabolismo del colágeno, la formación de vasos sanguíneos y la inflamación en las muestras de cáncer colorrectal temprano, apoyando la idea de que la inflamación crónica impulsa la rigidez del tejido.

Un nuevo enfoque para la detección y el tratamiento

Los investigadores también detectaron una mayor actividad en una vía vinculada a la mecanotransducción, el proceso por el cual las células detectan y responden a las fuerzas físicas. Esto sugiere que las células cancerosas en el cáncer colorrectal de aparición temprana pueden alterar su comportamiento en respuesta a la rigidez del entorno. “Consideramos este estudio un avance significativo hacia la identificación de aquellos en riesgo de cáncer colorrectal de aparición temprana y la búsqueda de nuevas formas de tratarlos”, afirmó la Dra. Huang.

El Dr. Jacopo Ferruzzi, Profesor Asistente de Bioingeniería en UT Dallas y de Ingeniería Biomédica en UT Southwestern, añadió: “Este es el primer estudio en destacar el papel clave de las fuerzas biomecánicas en la patogénesis del cáncer colorrectal de aparición temprana. Nuestras observaciones son consistentes en múltiples escalas y vinculan el endurecimiento del tejido conectivo con la alteración de la señalización bioquímica en las células cancerosas.” Estos hallazgos abren la puerta a nuevos biomarcadores y terapias dirigidas que podrían mejorar la detección y el pronóstico de esta forma agresiva de cáncer.

En síntesis, esta investigación redefine nuestra comprensión del cáncer colorrectal en jóvenes, sugiriendo que las propiedades mecánicas del tejido son tan cruciales como los factores genéticos o ambientales. El futuro de la prevención y el tratamiento podría residir en abordar y monitorear la rigidez del colon, ofreciendo esperanza a una población cada vez más afectada por esta enfermedad.