Un sorprendente descubrimiento ha revelado que una especie de rana venenosa, descrita hace décadas en la selva peruana, era en realidad un caso de identidad errónea. Este hallazgo, que desvela un error taxonómico de larga data, subraya la complejidad y los desafíos inherentes a la clasificación de la biodiversidad.
La investigación, liderada por científicos del Instituto de Biodiversidad y Museo de Historia Natural de la Universidad de Kansas, pone de manifiesto cómo un simple descuido puede generar confusión científica durante años. El incidente resalta la importancia irremplazable de las colecciones físicas en los museos.
Este caso particular no solo corrige un registro biológico, sino que también ofrece una lección fundamental sobre la meticulosidad que exige la descripción de nuevas especies. Aclara el rol crítico del «holotipo», el espécimen único que define oficialmente una especie para la comunidad científica global.
El engaño del holotipo y su corrección
El problema se remonta a 1999, cuando un investigador describió una nueva especie, Dendrobates duellmani, basándose únicamente en la fotografía de un espécimen de rana venenosa alojado en la colección de herpetología de la Universidad de Kansas. Lamentablemente, se asoció el número de catálogo incorrecto a la foto.
Ana Motta, gerente de colecciones de herpetología del Instituto de Biodiversidad y autora principal del estudio, explicó que «cuando se describe una especie, se asigna un espécimen que lleva el nombre de esa especie». Este espécimen, el holotipo, es la referencia esencial para futuras comparaciones.
El error salió a la luz años después, cuando herpetólogos visitantes, expertos en ranas venenosas, solicitaron examinar el holotipo. Se dieron cuenta de que la rana física, que era de color marrón, no coincidía con la vibrante y colorida imagen asociada con la descripción original de la especie.
Motta y su equipo emprendieron una exhaustiva labor de «detectives científicos», revisando meticulosamente notas de campo y registros fotográficos. Lograron emparejar la fotografía original con el espécimen correcto, un proceso que exigió una verificación detallada de la documentación histórica del museo.
Reclasificación y el valor de la precisión taxonómica
Como resultado de esta corrección, la rana que una vez fue identificada como Dendrobates duellmani ya no se considera una especie distinta. Ahora se reconoce como una variante de color de la rana venenosa amazónica, Ranitomeya ventrimaculata, una especie ya conocida por la ciencia.
Este hallazgo demuestra que, en ocasiones, lo que morfológicamente parece diferente puede ser genéticamente la misma especie. Las poblaciones pueden presentar distintas coloraciones sin estar reproductivamente aisladas, compartiendo una gran cantidad de material genético, como se detalla en ScienceDaily el 6 de enero de 2026.
La investigación, publicada en la revista Zootaxa, subraya el valor insustituible de las colecciones de historia natural. Estas instituciones actúan como archivos vivientes de la biodiversidad, garantizando la fiabilidad de las descripciones de especies para la ciencia global.
La historia de esta rana venenosa es un recordatorio potente de que la ciencia es un proceso de constante revisión y mejora. Destaca la necesidad de una verificación rigurosa y la importancia de mantener colecciones de museo bien organizadas y accesibles para salvaguardar la integridad de nuestro conocimiento sobre el mundo natural.












