World Liberty Financial, una entidad con el respaldo del expresidente Donald Trump, está buscando activamente una carta bancaria en Estados Unidos. Este movimiento estratégico tiene como objetivo principal traer su stablecoin USD1 completamente bajo la jurisdicción y supervisión regulatoria estadounidense, señalando una ambición significativa en el panorama de los activos digitales.

La iniciativa surge en un momento de creciente escrutinio regulatorio sobre las stablecoins a nivel global. Al buscar una licencia bancaria tradicional, World Liberty Financial busca establecer una base de confianza y cumplimiento que podría redefinir la percepción y adopción de su moneda digital vinculada al dólar estadounidense.

Este esfuerzo de legitimación no solo aborda las preocupaciones sobre la transparencia y la estabilidad de las reservas, sino que también posiciona a la entidad en la vanguardia de la integración entre las finanzas tradicionales y el emergente ecosistema cripto. La fecha del 7 de enero de 2026 marcó un punto clave en la discusión de esta propuesta, según reportó The Block.

La regulación de stablecoins y el atractivo de una carta bancaria

La búsqueda de una carta bancaria federal o estatal por parte de World Liberty Financial subraya la creciente necesidad de las stablecoins de operar bajo marcos regulatorios robustos. Actualmente, muchas stablecoins líderes enfrentan desafíos relacionados con la claridad de sus reservas y la supervisión de sus operaciones. Un estatus bancario ofrecería una capa de seguridad y legitimidad que pocos activos digitales poseen.

Según un informe del Departamento del Tesoro de EE. UU. de 2021 sobre stablecoins, la supervisión bancaria podría mitigar riesgos sistémicos, proteger a los consumidores y garantizar la estabilidad financiera. La integración completa en el sistema bancario estadounidense implicaría adherirse a estrictas normas de capital, liquidez y gestión de riesgos, requisitos que son fundamentales para la confianza del inversor.

Expertos del sector, como Sarah Miller, analista senior de regulaciones financieras en Brookings Institution, señalan que “traer una stablecoin completamente ‘onshore’ bajo un marco bancario es un paso audaz que podría establecer un nuevo estándar para la industria. Reduce la incertidumbre y ofrece un camino claro hacia la adopción masiva”. Este movimiento también podría diferenciarse de otros proyectos que operan en jurisdicciones menos reguladas.

Para World Liberty Financial, el respaldo político de Donald Trump añade una dimensión única a su propuesta. Aunque la regulación financiera debe ser apolítica, la asociación con una figura pública de alto perfil podría influir en el debate público y, potencialmente, en la velocidad o el escrutinio del proceso de aprobación. Sin embargo, los requisitos para una carta bancaria son rigurosos y se aplican universalmente, independientemente de las afiliaciones políticas.

La incursión de World Liberty Financial en la banca tradicional con una stablecoin USD1 representa un hito en la evolución de las finanzas digitales. Si logra obtener su carta bancaria, no solo fortalecerá su posición en el mercado, sino que también podría catalizar una mayor integración y regulación de las stablecoins en el sistema financiero global, abriendo un precedente importante para futuros proyectos.