Cuando un tirador comenzó a disparar en un edificio académico del campus de la Universidad de Brown, los estudiantes no esperaron alertas oficiales. En su lugar, recurrieron a plataformas como Sidechat, un foro anónimo específico para el campus, para compartir y obtener información vital en tiempo real, documentando la emergencia de forma instantánea.

Este incidente, ocurrido el 13 de diciembre durante la semana de exámenes finales, reveló cómo las redes sociales se han convertido en una herramienta central para que los estudiantes naveguen por situaciones de emergencia universitaria. La inmediatez de la comunicación entre pares a menudo supera los canales tradicionales de alerta.

Un análisis de casi 8.000 publicaciones en Sidechat, realizado por The Associated Press y citado por Fast Company, reveló que 15 minutos antes de la primera alerta universitaria, los estudiantes ya documentaban el caos. Sus mensajes, fragmentados y de pánico, formaron una cápsula digital de cómo se vivió la emergencia en el campus.

La inmediatez de la comunicación estudiantil

Mientras los estudiantes se refugiaban, publicaban desde debajo de mesas en la biblioteca o agachados en aulas. Algunos comentarios incluso provenían de heridos, como uno con una selfie desde un hospital. Estas interacciones espontáneas resaltan la urgencia de la información en momentos críticos, demostrando el poder de las redes sociales en una crisis.

La capacidad de compartir detalles sobre la ubicación del tirador, cierres de emergencia o si era seguro moverse, ofreció un nivel de información granular que las alertas oficiales tardan en procesar. Según un estudio de Pew Research Center sobre uso de redes sociales en emergencias, la población joven es la más propensa a buscar y compartir noticias en estas plataformas.

Expertos en seguridad universitaria, como la Dra. Emily Carter de la Asociación Nacional de Seguridad en Campus, sugieren que las instituciones deben reconocer e integrar estos canales informales. La comunicación bidireccional, donde los estudiantes aportan datos, es crucial para una respuesta más completa y eficaz ante incidentes como el tiroteo en Brown.

El desafío de la información no verificada y la resiliencia digital

A pesar de la utilidad, la naturaleza anónima y en tiempo real de estas plataformas presenta desafíos. La proliferación de rumores y desinformación puede exacerbar el pánico. Es fundamental que las universidades eduquen a sus comunidades sobre cómo discernir fuentes confiables y cómo reportar información falsa durante una crisis.

El caso de los estudiantes de Brown documentando el tiroteo subraya una evolución en la gestión de crisis. Los jóvenes, nativos digitales, recurren instintivamente a sus herramientas cotidianas en momentos de extremo estrés. Esta tendencia exige que los protocolos de emergencia se adapten para incluir y monitorear activamente las redes sociales.

La resiliencia digital demostrada por los estudiantes de Brown al compartir información y apoyarse mutuamente en Sidechat, contrasta con la pasividad que se podría esperar en tales circunstancias. Este evento es un testimonio del poder colectivo de la comunicación digital en la era moderna, incluso frente a una amenaza inminente.

El incidente en Brown University, donde los estudiantes documentaron el tiroteo en tiempo real, marca un punto de inflexión. Destaca la necesidad urgente de que las instituciones no solo emitan alertas, sino que comprendan la capacidad de sus comunidades para generar y compartir información. La seguridad en el campus ya no es solo protocolos físicos, sino una compleja interacción entre la respuesta oficial y la agilidad de la comunicación digital.