Científicos de la Universidad de Southampton han logrado un avance significativo al desarrollar anticuerpos de nueva generación que potencian el sistema inmunitario contra el cáncer, abriendo una prometedora era en la inmunoterapia. Este descubrimiento, reportado el 9 de enero de 2026, mejora la capacidad de las células T para atacar tumores de manera más efectiva. La investigación, publicada en Nature Communications, podría transformar los tratamientos oncológicos.

Durante décadas, la comunidad médica ha buscado formas de aprovechar el propio cuerpo para luchar contra las enfermedades. El sistema inmunitario, con sus defensas intrínsecas, representa una de las herramientas más poderosas, pero a menudo los tumores logran evadir su detección o minimizar su respuesta. Este nuevo enfoque se centra en superar esas barreras.

El reto principal residía en cómo amplificar las señales débiles que las células T, los «soldados» del sistema inmune, reciben de los tumores. Sin una activación robusta, estas células no pueden lanzar un ataque completo. La innovación de Southampton aborda directamente esta deficiencia, ofreciendo una estrategia para «recargar» la respuesta inmune.

La ingeniería de anticuerpos y la activación de células T

La clave del avance radica en el diseño de anticuerpos con una estructura cuádruple, a diferencia de los tradicionales con solo dos brazos. Estos nuevos anticuerpos son capaces de agrupar múltiples receptores CD27 en la superficie de las células T, un mecanismo que imita la activación natural y potente del sistema inmune. Esta agrupación amplifica la señal que indica a las células T que deben atacar.

El profesor Aymen Al Shamkhani, líder de la investigación en la Universidad de Southampton, explicó que «ya entendíamos cómo la señal natural de CD27 activa las células T, pero convertir ese conocimiento en un medicamento fue el verdadero desafío». Los anticuerpos convencionales a menudo no son lo suficientemente potentes para desencadenar una respuesta completa, lo que limita su eficacia en algunos pacientes.

Los ensayos de laboratorio, utilizando células inmunes humanas y de ratón, demostraron que los nuevos anticuerpos fueron mucho mejores en la activación de las células T CD8+ que los anticuerpos estándar. Estas células, a menudo descritas como las «fuerzas especiales» del sistema inmune, son cruciales para destruir las células cancerosas. El profesor Al Shamkhani añadió que este enfoque podría mejorar futuros tratamientos, según ScienceDaily.

El potencial de esta inmunoterapia contra el cáncer

La capacidad de estos anticuerpos para forzar la aglomeración de receptores CD27 es un cambio de juego. En situaciones normales, los tumores no producen el ligando necesario para activar completamente este receptor, dejando a las células T con una señal débil. Al agrupar los receptores, los anticuerpos de Southampton esencialmente «engañan» al sistema inmune para que reconozca la amenaza con la máxima intensidad.

Este estudio, financiado por Cancer Research UK, subraya la importancia de la investigación en inmunoterapia contra el cáncer. Los hallazgos, detallados en la revista Nature Communications, sugieren un camino claro hacia terapias que aprovechen el potencial total del sistema inmunitario. No se trata solo de activar, sino de «supercargar» la respuesta.

El desarrollo de estos anticuerpos de nueva generación representa un hito crucial en la lucha contra el cáncer. Al mejorar la capacidad innata del cuerpo para combatir la enfermedad, esta investigación no solo ofrece esperanza para tratamientos más eficaces, sino que también establece un nuevo paradigma en el diseño de inmunoterapias. El camino hacia la aplicación clínica aún requiere estudios adicionales, pero los resultados iniciales son extraordinariamente prometedores para el futuro de la oncología.