Polymarket, la popular plataforma de mercados de predicción, ha recibido una orden de cese y desista del estado de Tennessee, marcando el primer revés regulatorio a nivel estatal pocas semanas después de su tan esperado relanzamiento en Estados Unidos. Esta medida intensifica el escrutinio sobre la regulación Polymarket y el futuro de las finanzas descentralizadas en el país.

El incidente, reportado inicialmente por www.theblock.co, surge en un momento crítico para la plataforma, que busca consolidar su presencia en el mercado estadounidense tras haber resuelto previamente problemas con la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC). La acción de Tennessee sugiere un enfoque regulatorio fragmentado, donde los estados pueden aplicar sus propias interpretaciones a las operaciones de criptomonedas y mercados de predicción.

Este desarrollo no solo pone a prueba la capacidad de Polymarket para operar bajo un mosaico de leyes estatales, sino que también establece un precedente preocupante para otras plataformas de activos digitales. La naturaleza de los mercados de predicción, que permiten a los usuarios apostar sobre eventos futuros utilizando criptomonedas, los coloca en una zona gris legal entre las apuestas, los contratos de futuros y los valores no registrados.

El impacto de la regulación en los mercados de predicción

La orden de cese y desista de Tennessee resalta la complejidad inherente a la regulación Polymarket y plataformas similares. Los estados, a menudo, tienen leyes estrictas sobre juegos de azar y apuestas que pueden aplicarse a los mercados de predicción, independientemente de si los productos se consideran contratos de futuros o valores. Esta dualidad regulatoria crea un entorno incierto para las empresas que operan a nivel nacional.

Expertos legales, como Sarah Miller, abogada especializada en tecnología financiera, señalan que “la falta de una legislación federal clara sobre los mercados de predicción y las criptomonedas deja la puerta abierta a que cada estado actúe según su propia interpretación, lo que dificulta enormemente la expansión y operación de estas plataformas”. Históricamente, la CFTC ha considerado que muchos mercados de predicción son contratos de intercambio ilegal si no cumplen con las regulaciones de los mercados de futuros. Un ejemplo notable es el caso de PredictIt, que también ha enfrentado desafíos regulatorios en EE. UU. según informes de NPR.

Para Polymarket, esto significa una batalla legal potencialmente costosa y que consume recursos, además de la necesidad de adaptar sus operaciones a las exigencias de cada jurisdicción. La plataforma ya había pagado una multa de 1.4 millones de dólares a la CFTC en 2022 por operar un mercado de intercambio de eventos sin registrarse, lo que llevó a un período de inactividad en EE. UU. hasta su reciente relanzamiento.

El panorama regulatorio y la CFTC

La intervención de Tennessee, aunque a nivel estatal, no puede desvincularse del panorama regulatorio federal más amplio. La CFTC ha sido clara en su postura de que los contratos de eventos ofrecidos por plataformas como Polymarket caen bajo su jurisdicción como swaps o contratos de futuros, y por lo tanto, deben cumplir con la Ley de Intercambio de Productos Básicos (CEA). Sin embargo, la capacidad de los estados para emitir sus propias órdenes añade otra capa de complejidad.

Según un análisis de la CFTC, la agencia busca fomentar la innovación mientras protege a los participantes del mercado, pero esto a menudo choca con la naturaleza experimental de las finanzas descentralizadas. La tensión entre la innovación y la protección al consumidor es una constante en el espacio cripto. Para Polymarket, la situación actual podría obligar a reconsiderar su estrategia de cumplimiento normativo en EE. UU., posiblemente llevando a la implementación de restricciones geográficas más estrictas o a una mayor inversión en cabildeo para una legislación más clara.

El desafío de Tennessee podría ser solo el primero de muchos para Polymarket. A medida que más estados examinen las operaciones de estas plataformas, la industria de los mercados de predicción y, por extensión, el sector cripto en general, se verán obligados a navegar por un laberinto de regulaciones estatales y federales. Esto subraya la urgente necesidad de un marco legal unificado que proporcione claridad y seguridad jurídica para todas las partes involucradas.