Casi el 90% de los adultos en Estados Unidos presentan factores de riesgo asociados al síndrome CKM, una condición de salud poco conocida que entrelaza enfermedades cardíacas, problemas renales, diabetes y obesidad en una compleja amenaza. Cuando estos problemas coexisten, el peligro para la salud aumenta exponencialmente, superando el impacto de cada afección por separado.
Este síndrome, recientemente definido, ha pasado desapercibido para la mayoría, a pesar de su prevalencia. La American Heart Association reveló en una encuesta reciente que solo el 12% de los adultos estadounidenses había oído hablar de la salud CKM o del síndrome CKM, pero un 79% mostró interés en aprender más sobre él.
La comprensión de cómo el corazón, los riñones y el sistema metabólico interactúan es crucial. Expertos señalan que esta interconexión puede ser un factor decisivo para prevenir eventos cardiovasculares graves y potencialmente mortales, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la gestión de la salud.
La intrincada conexión entre corazón, riñones y metabolismo
El término salud CKM se refiere a la función combinada del corazón, los riñones y el sistema metabólico, responsable de crear, usar y almacenar energía, lo que impacta directamente en el peso y los niveles de glucosa en sangre. Estos sistemas dependen intrínsecamente unos de otros para operar correctamente.
Si uno de ellos comienza a fallar, impone una tensión adicional sobre los demás. Con el tiempo, esta interacción puede generar un ciclo perjudicial que incrementa significativamente el riesgo de desarrollar el síndrome CKM. Factores como la presión arterial alta, niveles de colesterol anormales y exceso de peso son señales de alerta.
Según el Dr. Eduardo Sánchez, director médico de prevención de la American Heart Association, «es muy común tener factores de riesgo cardíacos, renales y metabólicos al mismo tiempo». La asociación planea lanzar las primeras guías clínicas enfocadas en el síndrome CKM a principios de 2026, según ScienceDaily.
Reconocimiento y acción temprana: el camino para la reversión
La mayoría de los encuestados mostraron un gran interés en cómo se diagnostica (71%) y se trata (72%) el síndrome CKM, lo que subraya la necesidad de una mayor educación pública. Sorprendentemente, un 68% creía incorrectamente que las condiciones de salud deben manejarse una a la vez o no estaban seguros del mejor enfoque.
La buena noticia es que, para muchas personas, el síndrome CKM puede revertirse mediante cambios en los hábitos alimenticios, la actividad física y el tratamiento médico adecuado. La American Heart Association, a través de su Iniciativa de Salud CKM, ofrece herramientas educativas y un centro de recursos en línea para explicar los vínculos.
Estas iniciativas buscan capacitar a las personas para que tomen medidas tempranas y disminuyan su riesgo de ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca o accidente cerebrovascular. «La salud CKM se trata de su salud general», enfatiza el Dr. Sánchez, promoviendo chequeos regulares de presión arterial, colesterol, peso, azúcar en sangre y función renal.
La emergencia del síndrome CKM como un concepto unificado redefine nuestra comprensión de las enfermedades crónicas, instando a un enfoque de atención coordinado. La integración del cuidado cardíaco, renal y metabólico no solo optimizará los resultados para los pacientes, sino que también abrirá nuevas vías para la prevención y el manejo de afecciones que afectan a la mayoría de la población global.










