Michał Kiciński, cofundador de CD Projekt RED, ha adquirido GOG, la plataforma de juegos sin DRM. Kiciński, en entrevista con GamesIndustry.biz, reveló su ambiciosa visión de desafiar a Steam y reafirmar la filosofía anti-DRM de GOG, buscando un crecimiento significativo.
La noticia de la venta de GOG por parte de CD Projekt RED, desarrollador de Cyberpunk 2077, llegó poco después de Navidad, marcando un retorno emocional para Kiciński, quien cofundó CDPR en 1994 y se había desvinculado de la empresa hace más de una década. Esta adquisición representa una apuesta estratégica por un modelo de negocio que valora la libertad del jugador, un tema recurrente en el debate sobre la gestión de derechos digitales.
Maciej Gołębiewski, director general de GOG, confirmó que la iniciativa de venta provino de CD Projekt debido a estrategias divergentes. Aunque GOG no fue un motor de ganancias importante, Kiciński especula que la decisión fue más estratégica, permitiendo a GOG forjar su propio destino fuera de la sombra de los grandes títulos AAA de CDPR, un análisis que resuena con tendencias del mercado de videojuegos.
La visión de Kiciński: desafiando a Steam
Michał Kiciński ve «oportunidades más que aspectos negativos» en el panorama actual, a pesar de que Steam posee alrededor del 80% de la cuota de mercado global. Para él, esta dominancia no es un obstáculo, sino una vulnerabilidad. «Si ya tienen el 80%, debería ser más fácil quitarles mercado», afirmó, mostrando una audaz confianza en la capacidad de GOG para crecer y encontrar su nicho en un sector competitivo. Su estrategia se basa en duplicar las fortalezas inherentes de GOG en lugar de intentar emular a otros.
Esta perspectiva no solo es empresarial; también tiene un fuerte componente emocional. Kiciński, quien dejó CDPR en 2012, aún se siente apegado a la compañía que ayudó a crear. Quería evitar que GOG fuera «engullida por una corporación muy grande», un destino común en la consolidación de la industria del juego, que él considera una tendencia negativa para la diversidad y la innovación del sector.
Además, la compra tiene un matiz patriótico, ya que GOG sigue siendo una empresa polaca y europea. Kiciński argumenta que esto contribuye a la diversidad del mercado de juegos y apoya a la activa escena de desarrollo en Polonia, con más de 600 equipos, para quienes GOG puede ser un aliado natural. Este enfoque en el desarrollo local es una característica distintiva del ecosistema de juegos polaco.
DRM y el futuro independiente de GOG
La plataforma GOG, originalmente conocida como Good Old Games y lanzada por CDPR en 2008, siempre se ha distinguido por su compromiso con la distribución de títulos sin DRM (Gestión de Derechos Digitales). Este principio, que permite a los usuarios poseer y jugar sus juegos sin restricciones de software, es una piedra angular de su identidad y una clara diferenciación frente a competidores como Steam, que a menudo implementa DRM.
Kiciński enfatiza que no hay necesidad de intentar ser como los demás. La fortaleza de GOG reside en su nicho y en su propuesta de valor única. Esto incluye la curación de un catálogo robusto de juegos retro y la apertura a títulos nuevos que respeten la filosofía de la libertad del jugador, como el controvertido Horses de Santa Ragione, que Steam y Epic Games Store rechazaron de sus plataformas.
La independencia recién adquirida permite a GOG centrarse exclusivamente en sus propias prioridades, sin las limitaciones de estar bajo el paraguas de un gigante de los videojuegos. Esto podría significar un enfoque más agudo en su catálogo de juegos clásicos y una expansión de su oferta de títulos nuevos que se adhieran a la visión sin DRM, fortaleciendo así su propuesta de valor para los consumidores.
La libertad de GOG de ser «dueña de su propio destino» es crucial para su estrategia a largo plazo. Sin la presión de las métricas de un grupo más grande, la plataforma puede invertir en áreas que quizás no generen un retorno inmediato, pero que construyen valor a largo plazo para su comunidad y su marca, diferenciándose claramente en el saturado mercado digital.
La adquisición de GOG por su cofundador Michał Kiciński marca el inicio de una era de independencia y una renovada apuesta por sus principios fundamentales. Con una estrategia clara de no temer a la competencia y de fortalecer su identidad sin DRM, GOG busca no solo consolidar su posición en el mercado, sino también ofrecer una alternativa valiosa a los jugadores.
Su futuro dependerá de su capacidad para innovar y mantenerse fiel a una visión que muchos consideran esencial para la preservación y accesibilidad de los videojuegos. Esta nueva etapa promete una revitalización de la plataforma y un desafío interesante en el panorama de la distribución digital, redefiniendo las reglas de la competencia digital.










