El gobierno de Pakistán firmó un Memorando de Entendimiento (MOU) con World Liberty Financial para investigar la viabilidad de una stablecoin vinculada al dólar estadounidense. Este movimiento estratégico busca modernizar la infraestructura financiera del país, facilitando transacciones y remesas, según reportes, incluido el de The Block. La iniciativa, que podría impactar significativamente la inclusión financiera, representa un paso audaz hacia la adopción de tecnologías blockchain.

La exploración de una stablecoin en Pakistán llega en un momento crucial para su economía, caracterizada por una alta dependencia de las remesas y una necesidad apremiante de digitalización. Con una gran parte de su población aún sin acceso a servicios bancarios formales, el potencial de una moneda digital estable para cerrar esta brecha es considerable. Expertos sugieren que podría optimizar los pagos transfronterizos y reducir los costos asociados.

Esta iniciativa se alinea con una tendencia global creciente donde las economías emergentes buscan soluciones innovadoras para sus desafíos financieros. La adopción de una stablecoin podría ofrecer mayor estabilidad frente a la volatilidad de las criptomonedas tradicionales, al mismo tiempo que aprovecha la eficiencia y la transparencia de la tecnología blockchain para el comercio y las finanzas.

Los desafíos y oportunidades de la stablecoin en Pakistán

La implementación de una stablecoin respaldada por el dólar estadounidense en Pakistán presenta tanto perspectivas prometedoras como obstáculos regulatorios significativos. Un beneficio clave sería la reducción de los costos de las remesas, un sector vital que aporta miles de millones de dólares anualmente a la economía pakistaní.

Según el Banco Mundial, las remesas a países de ingresos bajos y medios alcanzaron los 669 mil millones de dólares en 2023, con Pakistán siendo un receptor importante. Una stablecoin podría agilizar estas transferencias, beneficiando directamente a millones de familias.

Sin embargo, la supervisión reguladora se perfila como el mayor reto. El Banco Estatal de Pakistán (SBP) y otras autoridades financieras deberán establecer un marco robusto que garantice la protección del consumidor, prevenga el lavado de dinero y mantenga la estabilidad financiera.

La integración con el sistema bancario existente y la aceptación por parte de la población son también factores críticos. Además, la estabilidad de una moneda vinculada al dólar requeriría una gestión transparente y auditable de las reservas subyacentes.

Implicaciones para la inclusión financiera y la economía digital

Más allá de las remesas, una stablecoin como la propuesta en Pakistán podría ser un catalizador para la inclusión financiera, permitiendo que segmentos no bancarizados accedan a servicios financieros básicos. Pequeños comerciantes y ciudadanos sin cuentas bancarias podrían realizar pagos digitales de forma segura y eficiente, impulsando la economía local.

Esto se alinea con los esfuerzos globales para reducir la brecha digital y financiera, como lo promueven organizaciones como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La exploración de esta moneda digital también podría estimular la innovación en el sector fintech pakistaní, atrayendo inversiones y desarrollando nuevos servicios basados en blockchain.

Este impulso hacia una economía más digitalizada no solo mejoraría la eficiencia de las transacciones, sino que también podría fomentar el crecimiento económico a largo plazo, posicionando a Pakistán como un actor relevante en el emergente panorama de las finanzas digitales en Asia.

La incursión de Pakistán en el ámbito de las stablecoins, a través de su MOU con World Liberty Financial, marca un hito importante en la búsqueda de soluciones financieras innovadoras. Aunque el camino hacia la implementación estará plagado de desafíos técnicos y regulatorios, el potencial para transformar la inclusión financiera y la eficiencia económica es innegable.

La atención ahora se centra en cómo las autoridades pakistaníes y World Liberty Financial navegarán este terreno, sentando un precedente para otras naciones en desarrollo que contemplan un futuro con monedas digitales estables.