Nintendo of America y su contratista Teksystems enfrentan dos nuevas quejas laborales ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales de EE. UU. (NLRB). Las denuncias, presentadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026, acusan a las compañías de violar leyes que protegen la autoorganización y prohíben represalias contra empleados.

Estas alegaciones, inicialmente reportadas por Game File y detalladas por GamesIndustry.biz, sugieren que Nintendo of America, en colaboración con Teksystems, podría haber interferido en actividades de organización laboral o discriminado a empleados. Teksystems es un socio clave para la gran N, gestionando una variedad de puestos esenciales, incluyendo pruebas de videojuegos y atención al cliente.

El contexto de estas quejas es relevante, especialmente considerando el reciente éxito financiero de Nintendo. La compañía reportó un aumento significativo en ventas de hardware y software tras el lanzamiento de la Switch 2, con 10.36 millones de unidades vendidas, lo que impulsó sus ventas netas en un 110% y sus beneficios operativos en un 19.5%.

El historial de quejas laborales y la dinámica de la industria

No es la primera vez que Nintendo of America se encuentra en el centro de una controversia laboral. En 2022, MacKenzie Clifton, una trabajadora de control de calidad, presentó una queja similar, alegando haber sido despedida por preguntar sobre la postura de la empresa respecto a la sindicalización. El caso de Clifton se resolvió con un acuerdo de 25.910 dólares en salarios, intereses y daños, aunque Nintendo negó que el despido estuviera relacionado con esfuerzos de sindicalización, argumentando la divulgación de información confidencial.

Este patrón se observa en otros gigantes del sector. Recientemente, el Sindicato de Trabajadores Independientes de Gran Bretaña (IWGB) acusó a Rockstar de prácticas antisindicales tras el despido de 34 empleados en noviembre. Al igual que Nintendo, Rockstar refutó las acusaciones, insistiendo en que los despidos se debieron a la compartición de información confidencial, y un tribunal de Glasgow rechazó una solicitud de alivio provisional para el personal afectado.

Estos incidentes subrayan una tensión creciente entre las empresas de videojuegos y sus empleados respecto a los derechos laborales y la sindicalización. La Junta Nacional de Relaciones Laborales de EE. UU. juega un papel crucial en la protección de los derechos de los trabajadores, investigando y mediando en este tipo de conflictos. La capacidad de los empleados para organizarse sin temor a represalias es un pilar fundamental de la legislación laboral.

Los desafíos de la organización laboral en el sector tecnológico

La industria tecnológica, y en particular el sector de los videojuegos, ha visto un aumento en los esfuerzos de sindicalización y una mayor conciencia sobre los derechos laborales en los últimos años. Los trabajadores buscan mejores condiciones, salarios justos y una mayor voz en sus entornos de trabajo. Sin embargo, las empresas a menudo resisten estos movimientos, citando preocupaciones sobre la productividad o la confidencialidad.

La naturaleza de la relación laboral con contratistas como Teksystems añade otra capa de complejidad. A menudo, los empleados contratados pueden sentirse en una posición más vulnerable, con menos protecciones o un camino más ambiguo hacia la organización. La legislación laboral estadounidense, como la Ley Nacional de Relaciones Laborales, busca garantizar que todos los trabajadores tengan el derecho a organizarse y negociar colectivamente.

Las quejas contra Nintendo y Teksystems ponen de manifiesto la necesidad de una vigilancia continua y un diálogo abierto entre empleadores y empleados. A medida que la industria del videojuego continúa creciendo y generando ingresos masivos, la atención sobre cómo se trata a su fuerza laboral solo aumentará. Los resultados de estas investigaciones de la NLRB serán cruciales para establecer precedentes y moldear las futuras relaciones laborales en el sector.