Una fascinante tendencia está invadiendo las redes sociales, especialmente TikTok, donde usuarios de todo el mundo están adoptando hábitos de vida arraigados en la medicina tradicional china. Lo que se ha popularizado como “volverse chino” (“becoming Chinese”) es, en esencia, la integración de prácticas de bienestar como beber agua caliente con limón y miel, consumir congee, o preferir sopas y vegetales cocidos a ensaladas frías, especialmente en los meses más fríos.

Este fenómeno ha sido recibido con entusiasmo por muchos creadores de contenido chinos, quienes ven con orgullo cómo su cultura influye positivamente en el bienestar global. Lejos de las habituales acusaciones de apropiación cultural, la respuesta general ha sido de celebración, destacando la sabiduría milenaria de estas prácticas. La viralidad de estos consejos de salud, muchos de los cuales han existido durante milenios en la medicina oriental antigua, resalta una búsqueda colectiva de métodos de autocuidado.

La popularidad de esta tendencia no se limita al algoritmo de bienestar de TikTok. Publicaciones virales en X (anteriormente Twitter) y conceptos como “chinesemaxxing”, que describe la adopción de ciertos estilos de vida y moda, han emergido a lo largo de 2025. Este interés generalizado sugiere un cambio cultural más amplio, donde las prácticas chinas son vistas no solo como exóticas, sino como fuentes valiosas de salud y autenticidad.

De la medicina ancestral al fenómeno viral: ¿Por qué ahora?

La explosión de la tendencia “volverse chino” en plataformas como TikTok, especialmente a principios de año, no es una coincidencia. Enero siempre es un mes de resoluciones y búsqueda de mejoras personales, y los principios de la medicina tradicional china (MTC) ofrecen un marco holístico y probado para el bienestar. Estos hábitos, que promueven la hidratación, la digestión y el equilibrio energético, resuenan con una audiencia global cansada de soluciones rápidas y buscando autenticidad.

Según un artículo de Fast Company publicado en enero de 2026, creadores como Emma Peng han acumulado millones de vistas compartiendo los beneficios de beber agua caliente o consumir congee. Otro ejemplo es Sherry Xiiruii, quien en un clip viral con 1.4 millones de vistas, invita a su audiencia a “volverse china” para adoptar estas prácticas. Estas figuras actúan como puentes culturales, haciendo accesibles y deseables costumbres que antes eran desconocidas o incluso objeto de burla en Occidente.

La clave de su éxito radica en la combinación de sabiduría ancestral con la accesibilidad de las redes sociales. Lo que antes se aprendía en contextos específicos o a través de estudios profundos, ahora se comparte en videos cortos y atractivos. Esta democratización del conocimiento de la MTC permite que un público más amplio experimente y valide sus beneficios, fortaleciendo la tendencia y cimentando su lugar en el discurso del bienestar digital.

Entre la apreciación y la apropiación: La respuesta cultural

Históricamente, la adopción de elementos de otras culturas en las redes sociales ha generado debates sobre apropiación cultural. Sin embargo, en el caso de la tendencia “volverse chino”, la reacción de los creadores chinos ha sido abrumadoramente positiva. Muchos expresan orgullo al ver que prácticas por las que alguna vez fueron ridiculizados ahora son celebradas y adoptadas por una audiencia global, como señala el informe de Fast Company.

Esta distinción es crucial. En lugar de una mercantilización sin reconocimiento, hay un intercambio cultural que parece ser bienvenido. La tendencia se enfoca en el bienestar y la mejora personal, áreas donde la MTC tiene una rica tradición. Esto sugiere que cuando la adopción cultural se enfoca en el aprecio genuino y el reconocimiento de los orígenes, puede fomentar una conexión más profunda y positiva entre diferentes comunidades, trascendiendo las barreras.

El fenómeno de la tendencia “volverse chino” en redes sociales no es solo una moda pasajera; es un reflejo de la interconexión global y la búsqueda de bienestar en un mundo cada vez más consciente. Al adoptar estas prácticas, los usuarios no solo mejoran su salud, sino que también participan en un intercambio cultural que honra la sabiduría ancestral china. Este movimiento subraya cómo las plataformas digitales pueden ser catalizadores para la difusión cultural positiva, abriendo puertas a una comprensión y apreciación más profundas de tradiciones milenarias en el panorama moderno.