Astrónomos han resuelto uno de los enigmas más persistentes del firmamento: la supergigante roja Betelgeuse alberga una estrella compañera oculta. Observaciones recientes del Telescopio Espacial Hubble y otros observatorios han capturado la estela visible que esta compañera, Siwarha, deja a su paso. Este hallazgo ofrece una explicación largamente buscada a las variaciones de brillo de Betelgeuse, redefiniendo nuestra comprensión de la evolución estelar según la NASA.
El comportamiento inusual de Betelgeuse, una de las estrellas más brillantes y cercanas a la Tierra en Orión, ha desconcertado a la comunidad científica por décadas. Su misterioso oscurecimiento en 2020, descrito como un «estornudo estelar», avivó el interés. Sin embargo, su causa raíz permanecía esquiva. Con un tamaño capaz de albergar más de 400 millones de soles, Betelgeuse es un laboratorio cósmico clave.
Este descubrimiento desentraña las peculiaridades de Betelgeuse y proporciona información crucial sobre cómo las estrellas gigantes pierden material y evolucionan hacia su destino como supernovas. La capacidad de estudiar directamente su superficie y atmósfera extendida, gracias a su proximidad y tamaño, convierte a Betelgeuse en un objeto de estudio invaluable para la astrofísica. La Agencia Espacial Europea (ESA) destaca su importancia.
La estela estelar de Siwarha: una revelación de ocho años
La influencia de Siwarha se confirma por un meticuloso análisis de casi ocho años de datos del Hubble y observatorios terrestres como Fred Lawrence Whipple y Roque de Los Muchachos. Estos estudios, liderados por investigadores del Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian (CfA), detallan cómo la estrella compañera Betelgeuse perturba el gas. La información fue publicada por ScienceDaily el 10 de enero de 2026, citando a la NASA.
La compañera, minúscula frente a Betelgeuse, orbita tan cerca que atraviesa sus capas atmosféricas exteriores. Este movimiento genera una densa estela de gas que se expande. Los astrónomos han podido identificar y medir esta perturbación. La detección de la estela resuelve un rompecabezas duradero, permitiendo una mejor explicación del comportamiento estelar a lo largo del tiempo.
Andrea Dupree, astrónoma del CfA y autora principal, explicó la dinámica: «Es un poco como un barco moviéndose por el agua. La estrella compañera crea un efecto de onda en la atmósfera de Betelgeuse que podemos ver en los datos». Esta cita subraya la evidencia directa, confirmando que Betelgeuse tiene una compañera oculta que moldea su apariencia y comportamiento.
Desentrañando décadas de variabilidad inexplicable
Durante décadas, los astrónomos monitorearon Betelgeuse, rastreando cambios en su brillo para comprender su naturaleza impredecible. Se identificaron dos ciclos de variabilidad: uno de 400 días, ligado a pulsaciones internas, y otro de 2.100 días (seis años). Este ciclo más largo coincide con el paso de la estrella compañera Betelgeuse, Siwarha, resolviendo un enigma.
La estela de Siwarha aparece tras su paso frente a Betelgeuse, cada seis años, alineándose con predicciones teóricas. Los científicos observaron cambios en el espectro estelar (colores de luz de elementos) y movimientos del gas atmosférico. Todos estos cambios están directamente relacionados con la estela densa formada por la estrella compañera Betelgeuse, confirmando su impacto.
La combinación de datos de diferentes telescopios, incluido el Hubble, fue fundamental para este avance. Al integrar observaciones de múltiples plataformas, el equipo identificó patrones repetitivos en el comportamiento de Betelgeuse. Esto proporcionó evidencia sólida de la estrella compañera, revelando cómo afecta la atmósfera exterior de la supergigante roja. Este enfoque multidisciplinar es clave en la astronomía moderna.
El descubrimiento de Siwarha y su impacto en Betelgeuse marca un hito en la astrofísica. No solo resuelve un misterio estelar, sino que ofrece una ventana única a los procesos de envejecimiento de estrellas masivas. Se espera obtener una comprensión más profunda de cómo las interacciones binarias influyen en la evolución estelar y en el final de una supernova. La NASA y el CfA seguirán monitoreando este fascinante sistema.











