Investigadores de la Universidad de Minnesota descubrieron un bucle inmune oculto donde macrófagos envejecidos producen la proteína GDF3, perpetuando una peligrosa inflamación crónica. Este hallazgo, publicado en enero de 2026, explica por qué la sepsis es más letal en adultos mayores y abre nuevas vías para tratamientos que modulen la respuesta inmunitaria.

El sistema inmunológico se desequilibra con el paso de los años, volviéndose más propenso a la disfunción. Esta alteración deja a los adultos mayores vulnerables a condiciones graves como la sepsis. La nueva investigación arroja luz sobre este fenómeno, mostrando cómo ciertas células inmunes, los macrófagos, quedan atrapadas en un estado inflamatorio crónico a medida que el cuerpo envejece en modelos preclínicos.

Este estudio, detallado por ScienceDaily el 24 de enero de 2026, identifica la proteína GDF3 como el actor central de este ciclo vicioso. Su producción por macrófagos envejecidos envía señales a las mismas células, intensificando la actividad inflamatoria y agravando la respuesta del cuerpo a infecciones severas. Es un descubrimiento fundamental para entender la inflamación crónica edad.

El mecanismo detrás de la inflamación crónica en la edad avanzada

El equipo de investigación, liderado por la estudiante de posgrado In Hwa Jang, encontró que la GDF3 opera a través de una vía que involucra SMAD2/3. Este proceso causa cambios duraderos en el genoma de los macrófagos, lo que los lleva a liberar niveles más altos de citocinas inflamatorias. Es un ciclo de retroalimentación que mantiene a estas células en un estado constante de alerta y daño.

Según Christina Camell, profesora asociada de la Facultad de Medicina y el Colegio de Ciencias Biológicas de la Universidad de Minnesota, “los macrófagos son fundamentales para el desarrollo de la inflamación; en nuestro estudio, identificamos una vía utilizada para mantener su estado inflamatorio”. Los hallazgos sugieren que bloquear esta vía podría prevenir la inflamación amplificada que daña la función orgánica.

Experimentos adicionales demostraron que la eliminación del gen GDF3 reducía las respuestas inflamatorias dañinas a las toxinas bacterianas. Además, medicamentos que bloquean la vía de señalización GDF3-SMAD2/3 alteraron el comportamiento de los macrófagos inflamatorios en el tejido adiposo y mejoraron la supervivencia en modelos preclínicos de edad avanzada expuestos a infecciones graves.

Nuevos horizontes para el tratamiento y la investigación

La investigación también incluyó una colaboración con Pamela Lutsey de la Escuela de Salud Pública. Mediante el análisis de datos del estudio ARIC (Atherosclerosis Risk in Communities Study), los científicos descubrieron que los niveles de GDF3 están vinculados a la señalización inflamatoria en adultos mayores, validando la relevancia clínica de este mecanismo.

Este avance es prometedor. La GDF3 y su vía de señalización podrían ser un objetivo clave para futuros tratamientos que reduzcan la inflamación dañina. Se necesita más investigación para identificar los componentes moleculares precisos involucrados y clarificar cómo controla señales inflamatorias específicas.

Sobre la base de estos hallazgos, la Dra. Camell recibió un premio AFAR Discovery Award 2025. Este galardón apoyará estudios adicionales sobre cómo estos macrófagos inflamatorios afectan múltiples órganos metabólicos y la salud metabólica general, abriendo la puerta a intervenciones que mitiguen el impacto de la inflamación crónica edad.