El esperado proyecto del hotel temático Atari Las Vegas cancelado ha sido oficialmente cancelado, marcando el fin de una ambiciosa iniciativa que buscaba fusionar la nostalgia de los videojuegos con la opulencia del Strip. Tras seis años desde su anuncio inicial en 2018, el acuerdo para el desarrollo de este complejo, que prometía un estudio de e-sports de última generación y un cine inmersivo, no llegó a materializarse, según confirmó la compañía al Las Vegas Sun.
Esta noticia representa un golpe para las aspiraciones de la legendaria compañía de videojuegos, que veía en la hostelería una vía crucial para revitalizar su marca, fuertemente ligada a la nostalgia. La visión original, impulsada por el entonces CEO Fred Chesnais, era crear una experiencia inmersiva que trascendiera la simple oferta de alojamiento, proyectando incluso la posibilidad de un parque de atracciones temático en el futuro.
La cancelación en Las Vegas es la más reciente de una serie de contratiempos en la estrategia de expansión hotelera de Atari, evidenciando los desafíos inherentes a la materialización de estas ideas. A pesar de los planes iniciales para establecer al menos ocho hoteles en diversas ciudades de Estados Unidos, solo el proyecto de Phoenix permanece en alguna fase de desarrollo, y su construcción aún no ha comenzado.
Un ambicioso plan hotelero que nunca despegó
Hace aproximadamente seis años, Atari desveló su audaz estrategia de ingresar al sector hotelero con una serie de complejos temáticos. La idea central era capitalizar la rica historia de la marca y su fuerte conexión con la cultura gamer, ofreciendo espacios innovadores con estudios de e-sports y experiencias de entretenimiento digital. Fred Chesnais, quien adquirió Atari en 2013 por apenas 400 euros tras su quiebra, fue un gran impulsor de esta visión, buscando una reinvención audaz para la compañía.
Sin embargo, la ejecución de este plan se topó con numerosos obstáculos. Según un reporte de Fast Company, además de la fallida iniciativa en Las Vegas, otros proyectos anunciados para ciudades como Austin, Chicago, Denver, San Francisco, San José y Seattle también se encuentran estancados. No se ha registrado progreso público en estas ubicaciones desde sus revelaciones iniciales, lo que sugiere una paralización generalizada de las ambiciones hoteleras de la compañía.
La incapacidad de Atari para asegurar socios de terreno y financiación adecuada fue un factor determinante. A pesar de que la compañía continuó buscando activamente colaboradores para el desarrollo de sus hoteles hasta bien entrado 2024, no logró cerrar los acuerdos necesarios. Este estancamiento subraya la complejidad de traducir una marca de entretenimiento en una propuesta inmobiliaria de gran escala, especialmente en mercados competitivos y de alto riesgo como el de Las Vegas, que requieren una inversión sustancial y una visión a largo plazo.
El incierto futuro de la marca Atari en la hostelería
Con la cancelación del proyecto de Las Vegas, la atención se centra ahora en la única ubicación que aún muestra signos de vida: Phoenix. Este hotel, gestionado por Intersection Development bajo la marca Atari Hotels, es la última esperanza para la materialización de la visión hotelera. Originalmente previsto para abrir en 2022, la fecha de inauguración se ha pospuesto significativamente hasta finales de 2028, una estimación que incluso sus propios promotores consideran provisional y sujeta a cambios, como se ha visto en el pasado.
La partida de Fred Chesnais, quien dejó su cargo como CEO en 2021 y formalizó su salida en 2022, no detuvo inicialmente los planes hoteleros. Sin embargo, la ausencia de un liderazgo consistente y la dificultad para asegurar inversiones han ralentizado drásticamente el progreso. La industria hotelera global, que ha enfrentado sus propios desafíos y cambios en tendencias, requiere capital considerable y una ejecución impecable, factores que Atari ha encontrado difíciles de superar en esta nueva aventura.
Este episodio resalta la dificultad de monetizar la nostalgia y de diversificar una marca icónica más allá de su nicho principal. Aunque el nombre Atari evoca un fuerte sentido de legado y una base de fans leales, su traducción a un modelo de negocio tan distinto como la hostelería exige una estrategia robusta, una comprensión profunda del mercado y socios estratégicos sólidos. La Autoridad de Convenciones y Visitantes de Las Vegas (LVCVA) reporta un mercado altamente competitivo, donde solo los proyectos más sólidos prosperan, haciendo que la ambición de Atari fuera particularmente desafiante.
En un momento donde la industria global de videojuegos sigue en auge, la incursión fallida de Atari en la hotelería podría llevar a la compañía a reevaluar sus estrategias de expansión de marca. El futuro podría ver a Atari enfocarse más en sus raíces de desarrollo de juegos o buscar alianzas más alineadas con su identidad central, en lugar de aventurarse en sectores tan dispares como el inmobiliario temático. La lección de Las Vegas es clara: la nostalgia, por sí sola, no construye hoteles.










