Científicos han logrado encapsular extracto de tomillo en nanodosis precisas, una innovación que promete revolucionar su uso en medicina de precisión y alimentos. Este avance aborda los desafíos de volatilidad e irritación del extracto, abriendo nuevas vías para aprovechar sus propiedades curativas.

El extracto de tomillo es valorado por sus amplios efectos en la salud, gracias a compuestos bioactivos como el timol, el carvacrol, el ácido rosmarínico y el ácido cafeico. Estas sustancias son conocidas por sus propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y antioxidantes, además de apoyar la función inmunológica.

A pesar de su potencial, el extracto de tomillo presenta inconvenientes prácticos. Se evapora rápidamente, lo que dificulta su almacenamiento y la administración de dosis exactas. En cantidades mayores, también puede causar irritación, como erupciones cutáneas o malestar digestivo, limitando su aplicación terapéutica.

La innovadora técnica de encapsulación

Un nuevo enfoque desarrollado por investigadores de la Universidad Politécnica de Tomsk y la Universidad Estatal de Surgut en Rusia, publicado en la revista Physics of Fluids, ha resuelto estas limitaciones. Su técnica de encapsulación protege el extracto, permitiendo una entrega controlada de sus compuestos bioactivos.

Según un estudio del American Institute of Physics publicado en ScienceDaily en enero de 2026, el proceso de encapsulación se basa en flujos controlados de extracto de tomillo, gelatina, alginato de sodio —un espesante común en la industria alimentaria— y aceite. Esta mezcla se canaliza a través de un microchip, donde un flujo perpendicular de aceite divide el líquido en microgotas encapsuladas.

El resultado son nanodosis estables que mantienen las propiedades del tomillo, como el timol y el carvacrol, sin los inconvenientes tradicionales. Maxim Piskunov, uno de los autores del estudio, destaca la capacidad del sistema para «autocontrolarse y entregar una dosis relativamente consistente», crucial para la administración de fármacos. Este estudio sobre los beneficios del timol resalta la importancia de una dosificación precisa.

Más allá de la medicina: aplicaciones futuras

Los investigadores señalan que esta tecnología no se restringe solo al extracto de tomillo. Puede aplicarse a otras sustancias y tiene un vasto potencial en la industria alimentaria, además de la farmacéutica. La integración con visión artificial e inteligencia artificial podría permitir un monitoreo y control de nanodosis en tiempo real, abriendo nuevas fronteras en tecnologías de encapsulación en nanomedicina.

Piskunov añade que «no se han identificado limitaciones significativas» para encapsular diversos extractos acuosos, e incluso están explorando extractos hidroalcohólicos con mayores concentraciones de principios activos. Esto sugiere un futuro prometedor para la personalización de tratamientos naturales, evidenciando los avances en microfluídica.

La encapsulación del extracto de tomillo en nanodosis precisas marca un hito importante para la medicina natural y la farmacéutica. Este avance acerca la posibilidad de administrar compuestos botánicos con la exactitud de los fármacos tradicionales, maximizando su potencial terapéutico de forma segura y eficaz para diversas aplicaciones.