Ubisoft anunció el cierre de su estudio en Halifax, Canadá, afectando a 71 empleados, apenas días después de que el personal formara el primer sindicato de la empresa en Norteamérica. Esta decisión, justificada por la compañía como una medida de «racionalización», genera un debate crucial sobre el futuro laboral en la industria del videojuego.

La noticia, reportada por Gamesindustry.biz el 7 de enero de 2026, llega en un momento delicado para la compañía y para el sector. El estudio de Halifax, que trabajaba en títulos móviles como Rainbow Six Mobile y Assassin’s Creed Rebellion, vio a sus empleados completar el proceso de sindicalización iniciado en junio de 2025.

La empresa ha declarado que la medida forma parte de un proceso continuo de optimización de operaciones, mejora de la eficiencia y reducción de costes implementado durante los últimos 24 meses. Este patrón de recortes no es aislado dentro de Ubisoft, que ya ha experimentado pérdidas de empleo en otros estudios como RedLynx y Massive a finales del año pasado.

El dilema de la sindicalización en la industria del gaming

El cierre de Ubisoft Halifax plantea serias preguntas sobre la relación entre la sindicalización y las decisiones corporativas en el sector tecnológico y de los videojuegos. La coincidencia temporal entre la formación del sindicato y el anuncio del cierre es difícil de ignorar, aunque Ubisoft se aferra a su narrativa de reestructuración económica.

Expertos en derecho laboral, como la Dra. Elena Ríos de la Universidad de Barcelona, señalan que es crucial que las empresas justifiquen estas decisiones en razones económicas genuinas, y no como represalia sindical (Estudio sobre derechos laborales). Este caso podría sentar un precedente vital en la creciente ola de organización laboral de la industria del gaming.

La industria del videojuego, con un valor global estimado en más de 200 mil millones de dólares, ha visto un aumento en las demandas de mejores condiciones laborales, salarios justos y seguridad en el empleo. Según un informe de la Asociación de Desarrolladores de Juegos (IGDA), el «crunch» y la inestabilidad laboral son preocupaciones constantes para muchos profesionales del sector.

Ubisoft y un panorama de reestructuración global

La decisión de cerrar el estudio de Halifax se inscribe en un contexto más amplio de reorganización para Ubisoft. Recientemente, la compañía escindió sus principales franquicias en un negocio separado respaldado por el gigante chino Tencent, buscando optimizar su cartera de propiedades intelectuales y su estructura financiera.

Este movimiento estratégico sugiere una búsqueda de mayor rentabilidad y eficiencia operativa, en un mercado cada vez más competitivo. La compañía ha prometido apoyar a los 71 miembros del equipo afectados con paquetes de indemnización completos y asistencia adicional para la búsqueda de empleo, según su comunicado oficial.

El impacto en el desarrollo de Assassin’s Creed Rebellion será significativo, ya que su progreso se detendrá. Este cierre no solo afecta a los empleados directamente, sino que envía una señal a otros estudios y equipos que consideran la sindicalización.

El caso de Ubisoft Halifax subraya la tensión entre las presiones corporativas por la eficiencia y las aspiraciones de los trabajadores por una mayor protección. Sus repercusiones legales y laborales serán un tema de observación crítica para la industria y el movimiento sindical.