Un reciente análisis de datos reales revela que la cirugía bariátrica supera a medicamentos como Ozempic y Zepbound en la pérdida de peso a largo plazo, logrando resultados cinco veces mayores. Este estudio, presentado en la reunión científica anual de la American Society for Metabolic and Bariatric Surgery (ASMBS) de 2025 y destacado por ScienceDaily, subraya la disparidad entre los ensayos clínicos y la efectividad en el mundo real de las terapias GLP-1.

Los hallazgos son contundentes: dos años después del tratamiento, los pacientes que se sometieron a cirugía bariátrica perdieron un promedio de 26 kilogramos, lo que representa una reducción del 24% del peso corporal total. En contraste, aquellos que utilizaron fármacos agonistas del receptor GLP-1, como semaglutida o tirzepatida, durante al menos seis meses, solo registraron una pérdida de aproximadamente 5.4 kilogramos, o un 4.7% de su peso.

Incluso los pacientes que mantuvieron la terapia GLP-1 de forma continua durante un año completo vieron una pérdida de peso promedio de apenas el 7%. Esta brecha significativa pone de manifiesto los desafíos en la adhesión al tratamiento y otros factores que impactan la eficacia de los medicamentos en un entorno clínico no controlado.

Cirugía bariátrica: resultados reales que superan las expectativas

La investigación, realizada por expertos de NYU Langone Health y NYC Health + Hospitals, analizó los registros médicos electrónicos de más de 51,000 pacientes tratados entre 2018 y 2024. Todos los participantes tenían un índice de masa corporal (IMC) de al menos 35 y se sometieron a cirugía bariátrica (gastrectomía en manga o bypass gástrico) o recibieron una prescripción de semaglutida o tirzepatida inyectable.

El Dr. Avery Brown, residente quirúrgico en NYU Langone Health y autor principal del estudio, señaló la discrepancia. «Los ensayos clínicos muestran una pérdida de peso entre el 15% y el 21% para los GLP-1, pero este estudio sugiere que la pérdida de peso en el mundo real es considerablemente menor, incluso para pacientes con recetas activas durante todo un año», explicó Brown. «Sabemos que hasta el 70% de los pacientes pueden suspender el tratamiento en un año».

Esta alta tasa de abandono, junto con los efectos secundarios, los costos y las dificultades de adherencia a largo plazo, son factores cruciales que limitan la efectividad de los medicamentos en el uso cotidiano. Es un desafío que los profesionales de la salud deben abordar para optimizar los resultados en el manejo de la obesidad.

El rol de la cirugía y el futuro del tratamiento de la obesidad

A pesar de su probada eficacia, la cirugía bariátrica sigue siendo una opción infrautilizada. Según la American Society for Metabolic and Bariatric Surgery (ASMBS), en 2023 se realizaron poco más de 270,000 procedimientos metabólicos y bariátricos, lo que representa solo el 1% de las personas que cumplen con los criterios de elegibilidad por IMC.

Esta estadística contrasta con la creciente popularidad de los fármacos GLP-1, que han sido utilizados por aproximadamente el 12% de los estadounidenses en algún momento, como detalla el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK). Sin embargo, la persistencia en el tratamiento con GLP-1 sigue siendo un desafío importante, con altas tasas de abandono.

La Dra. Ann M. Rogers, presidenta de la ASMBS, que no participó en el estudio, enfatiza la durabilidad de la cirugía. «Aunque ambos grupos de pacientes pierden peso, la cirugía metabólica y bariátrica es mucho más efectiva y duradera», afirmó Rogers. Esto sugiere que para muchos, la cirugía podría ofrecer una solución más sostenible a largo plazo para la obesidad severa.

De cara al futuro, el Dr. Karan R. Chhabra, cirujano bariátrico y profesor asistente de Cirugía en NYU Grossman School of Medicine, planea investigar cómo optimizar los resultados de los GLP-1, identificar qué pacientes se benefician más de la cirugía frente a los medicamentos, y determinar el impacto de los costos de bolsillo en el éxito del tratamiento. Estas investigaciones son vitales para guiar decisiones terapéuticas personalizadas.

En resumen, si bien los medicamentos GLP-1 representan una herramienta valiosa en el arsenal contra la obesidad, los datos del mundo real confirman que la cirugía bariátrica ofrece una solución considerablemente más potente y sostenida para la pérdida de peso. Es crucial que tanto pacientes como profesionales de la salud evalúen todas las opciones, considerando no solo la eficacia inicial, sino también la adherencia a largo plazo, los costos y los resultados duraderos. La conversación debe ir más allá de la popularidad de un fármaco, enfocándose en la estrategia más efectiva para cada individuo en su camino hacia una mejor salud metabólica.