La Liga y Cloudflare se enfrentan en una batalla legal crucial por la piratería de contenido futbolístico en España. La liga acusa al gigante tecnológico de facilitar transmisiones ilegales, mientras Cloudflare defiende un internet abierto, denunciando bloqueos excesivos.

Esta disputa, que ha escalado a los tribunales y organismos internacionales, pone de manifiesto la tensión entre la protección de los derechos audiovisuales y la libertad de acceso a la información en la red. La Liga, una de las organizaciones deportivas más activas contra la piratería en Europa, busca salvaguardar sus lucrativos derechos de transmisión. Para más información sobre sus iniciativas, consulte el sitio web oficial de La Liga.

Con la venta reciente de derechos audiovisuales nacionales por más de 6 mil millones de euros hasta la temporada 2031-32, la liga española considera vital combatir la difusión ilegal de sus partidos. La detección de contenido pirata implica a unos 50 analistas que rastrean plataformas y notifican a intermediarios como Cloudflare, cuyo papel es central en el tráfico de internet global.

Las acusaciones de La Liga y la defensa de Cloudflare

La Liga sostiene que Cloudflare ignora deliberadamente el contenido ilegal, jugando un rol decisivo en la diseminación de la piratería online que perjudica gravemente a la industria del fútbol. Según informó Fast Company en enero de 2026, Javier Tebas, presidente de la liga, afirmó que Cloudflare es «plenamente consciente» de que su infraestructura soporta una parte significativa de la piratería deportiva.

Tebas señala que, solo en España, más del 35% de la piratería de La Liga se distribuye a través de Cloudflare, a pesar de miles de notificaciones y medidas judiciales. La liga lo describe como un caso donde una empresa prioriza intereses comerciales sobre la ley y la sostenibilidad de la industria deportiva global. Otros intermediarios como Google, Amazon y YouTube, según La Liga, colaboran activamente, a diferencia de Cloudflare.

Por su parte, Cloudflare, que se autodenomina «defensor de un internet libre y abierto», niega cualquier irregularidad. La compañía acusa a La Liga de intentar controlar lo que los usuarios españoles ven online, argumentando que las «prácticas de bloqueo indiscriminado» de la liga han impedido el acceso a decenas de miles de sitios legítimos durante los partidos. Para entender mejor su postura, se puede visitar el blog oficial de Cloudflare.

Implicaciones legales y el debate global

La batalla legal de La Liga no se limita a España, donde ha obtenido fallos judiciales contra la piratería que afectan a Cloudflare, aunque sin lograr el bloqueo internacional completo. Cloudflare ha respondido con apelaciones para demostrar que las prácticas de «sobrerbloqueo» de La Liga son ilegales. La empresa enfrenta problemas legales similares en Italia, Francia, Alemania y Japón, entre otros países.

La liga italiana también ha tomado acciones contra Cloudflare, mientras que la liga alemana mantiene una «comunicación regular e intensiva» para combatir la piratería digital. Este escenario resalta la complejidad de regular el contenido en la era digital y la diversidad de enfoques legales a nivel global. Ambas partes buscan apoyo gubernamental para sus posturas.

Cloudflare ha comunicado a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) que las acciones de países extranjeros constituyen barreras comerciales digitales que afectan desproporcionadamente a proveedores tecnológicos estadounidenses. La Liga, a su vez, ha acudido a la Comisión Europea y a la USTR, alegando que Cloudflare es el principal facilitador de transmisiones no autorizadas de sus partidos a nivel mundial.

La disputa entre La Liga y Cloudflare simboliza el desafío de equilibrar la protección de la propiedad intelectual con los principios de un internet abierto. El resultado de esta confrontación legal y política sentará precedentes importantes sobre la responsabilidad de los proveedores de servicios en la lucha contra la piratería digital y la futura distribución de contenido.