Un estudio a gran escala, publicado en Nature Communications, ha revelado que el consumo elevado de conservantes alimentarios comunes está significativamente relacionado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, según ScienceDaily.com. La investigación, que abarcó más de una década, señala un vínculo preocupante entre estos aditivos y la salud metabólica.

Científicos del INSERM (Institut national de la santé et de la recherche médicale) y otras instituciones francesas analizaron datos de más de 100,000 adultos en el estudio NutriNet-Santé, monitoreando sus hábitos dietéticos y su estado de salud. Los hallazgos subrayan la necesidad de reconsiderar la ingesta de productos altamente procesados.

Los conservantes, omnipresentes en la cadena alimentaria global, se añaden para prolongar la vida útil de los alimentos y bebidas. En 2024, la base de datos mundial Open Food Facts registró más de 700,000 productos con al menos un conservante, evidenciando su vasta presencia en nuestra dieta diaria.

La investigación y sus hallazgos clave

El equipo de investigación, liderado por Mathilde Touvier, directora de investigación del INSERM, siguió a 108,723 adultos franceses entre 2009 y 2023. Los participantes proporcionaron información detallada sobre su historial médico, datos sociodemográficos, actividad física y registros alimentarios de 24 horas.

Los investigadores cruzaron esta información con varias bases de datos (Open Food Facts, Oqali, EFSA) para estimar la exposición a conservantes. Identificaron 58 aditivos relacionados con conservantes, incluyendo 33 conservantes estrictos (códigos E200-E299) y 27 aditivos antioxidantes (códigos E300-E399).

Durante el periodo de estudio, se identificaron 1,131 casos de diabetes tipo 2. Aquellos con mayor ingesta de conservantes mostraron un riesgo un 47% mayor de desarrollar la enfermedad. Los conservantes no antioxidantes se asociaron con un aumento del 49%, mientras que los antioxidantes lo hicieron con un 40%.

Entre los 17 conservantes analizados individualmente, doce se vincularon con un mayor riesgo de diabetes tipo 2. Estos incluyen el sorbato de potasio (E202), el metabisulfito de potasio (E224) y el nitrito de sodio (E250), aditivos ampliamente utilizados en la industria alimentaria.

Impacto en la salud metabólica y recomendaciones

Investigaciones experimentales previas ya habían generado inquietudes sobre la capacidad de algunos conservantes para dañar células o ADN e interferir con procesos metabólicos normales. Sin embargo, este estudio proporciona la evidencia directa más grande hasta la fecha en poblaciones humanas.

Los hallazgos subrayan la importancia de la calidad general de la dieta, más allá del simple recuento calórico. Un alto consumo de alimentos ultraprocesados, ricos en estos aditivos, parece ser un factor de riesgo significativo para el desarrollo de la diabetes tipo 2.

Para los consumidores, la principal recomendación sigue siendo limitar la ingesta de productos altamente procesados. Optar por alimentos frescos y mínimamente procesados puede reducir la exposición a estos conservantes y, potencialmente, mitigar el riesgo de enfermedades metabólicas.

Este estudio refuerza la creciente evidencia de que los aditivos alimentarios, incluidos los conservantes alimentarios y diabetes tipo 2, merecen una mayor atención por parte de los organismos reguladores y del público. La investigación futura deberá explorar los mecanismos exactos de esta relación y evaluar el impacto de aditivos específicos.