Una investigación pionera ha desvelado que la forma tridimensional del ADN es tan crucial como su código para determinar el comportamiento de los genes y la aparición de enfermedades. Científicos de la Northwestern University, en colaboración con el 4D Nucleome Project, han logrado mapear el mundo oculto del ADN. Este descubrimiento, publicado en la prestigiosa revista Nature, ofrece una nueva ventana a los mecanismos genéticos.

Durante décadas, el enfoque principal de la genética se centró en la secuencia lineal del ADN. Sin embargo, este nuevo estudio transforma nuestra comprensión, revelando que el genoma no es una cadena estática, sino una entidad dinámica que se pliega en bucles y compartimentos. Esta organización estructural influye directamente en qué genes se activan o desactivan, siendo fundamental para procesos biológicos clave como el desarrollo celular, la identidad de las células y la predisposición a diversas patologías.

La relevancia de estos hallazgos radica en su capacidad para explicar por qué muchas mutaciones fuera de las regiones codificantes de genes pueden causar daños significativos. Al comprender cómo la estructura del genoma cambia de una célula a otra y a lo largo del tiempo, los investigadores esperan acelerar el descubrimiento de riesgos genéticos y desarrollar nuevas estrategias para combatir enfermedades complejas.

Desentrañando la estructura 3D del genoma

Para cartografiar esta compleja arquitectura, el equipo liderado por Feng Yue, profesor de Medicina Molecular en la Northwestern University, empleó una combinación de técnicas genómicas avanzadas. Utilizaron células madre embrionarias humanas y fibroblastos para construir un conjunto de datos unificado y de alta resolución que captura la organización del genoma desde múltiples ángulos. Esta metodología permitió una visión sin precedentes de cómo los genes interactúan y se reposicionan a medida que las células crecen, funcionan y se dividen.

Los mapas revelaron más de 140.000 bucles de cromatina en cada tipo de célula, identificando los elementos específicos que anclan estos bucles y su papel en la regulación génica. Además, se lograron clasificaciones detalladas de los dominios cromosómicos y sus posiciones dentro del núcleo, junto con modelos 3D de genomas completos a nivel de célula única. Estos modelos ilustran cómo los genes individuales se organizan en relación con los genes cercanos y las regiones reguladoras, como se detalla en el informe en ScienceDaily del 8 de enero de 2026.

Implicaciones para el control genético y las enfermedades

La capacidad de predecir cómo se plegará un genoma basándose únicamente en su secuencia de ADN, mediante herramientas computacionales desarrolladas por el equipo, es un avance crucial. Esto permite estimar cómo las variantes genéticas, incluidas las relacionadas con enfermedades, podrían alterar la estructura 3D del genoma sin la necesidad de complejos experimentos de laboratorio. Según el profesor Yue, esta capacidad podría acelerar la identificación de mutaciones causantes de enfermedades y desvelar mecanismos biológicos ocultos detrás de trastornos hereditarios que antes eran difíciles de detectar.

Comprender la dinámica tridimensional del ADN abre nuevas vías para la medicina personalizada. Por ejemplo, los errores en el plegamiento del genoma podrían contribuir a enfermedades como el cáncer y los trastornos del desarrollo, como sugiere el 4D Nucleome Project. Al tener mapas tan detallados de la organización del genoma, los científicos pueden ahora investigar cómo las intervenciones podrían corregir el plegamiento anormal o modular la actividad génica de manera específica, ofreciendo esperanza para terapias dirigidas en el futuro.

La revelación de el mundo oculto del ADN marca un hito en la biología molecular, desplazando la visión del ADN como una simple secuencia lineal. La comprensión de su compleja arquitectura 3D y su dinámica temporal ofrece una base robusta para descifrar misterios genéticos y el origen de enfermedades. Los próximos pasos implicarán aplicar estas herramientas predictivas y mapas detallados para identificar nuevos biomarcadores y desarrollar tratamientos innovadores, transformando potencialmente el panorama de la genética médica en las próximas décadas.