La esclerosis múltiple (EM) afecta a millones de personas en todo el mundo, manifestándose a menudo con una pérdida progresiva del equilibrio y la coordinación. Investigaciones recientes de la Universidad de California, Riverside, publicadas en ScienceDaily, sugieren que este deterioro se debe a que las células cerebrales encargadas del movimiento se quedan sin energía, un hallazgo crucial para entender la enfermedad.
Aproximadamente el 80% de los casos de esclerosis múltiple presentan inflamación en el cerebelo, una región vital del cerebro para el movimiento coordinado y el equilibrio. Este daño desencadena temblores, movimientos inestables y dificultad para controlar los músculos, síntomas que se intensifican con el tiempo a medida que el tejido sano del cerebelo se deteriora gradualmente.
El estudio profundiza en el mecanismo detrás de esta degeneración. Los investigadores apuntan a un mal funcionamiento de las mitocondrias, las «centrales energéticas» de las células, como un factor principal en la destrucción progresiva de las neuronas de Purkinje, células cruciales en el cerebelo.
El papel de las neuronas de Purkinje y la disfunción mitocondrial
Los movimientos cotidianos, desde caminar hasta mantener el equilibrio, dependen de una coordinación precisa entre músculos, órganos sensoriales y diversas áreas cerebrales. Las neuronas de Purkinje, ubicadas en el cerebelo, son fundamentales para este proceso.
La Dra. Seema Tiwari-Woodruff, profesora de ciencias biomédicas en la Facultad de Medicina de UC Riverside y líder del equipo de investigación, explica que estas neuronas, grandes y altamente activas, coordinan movimientos suaves y precisos. Son esenciales para el equilibrio y las habilidades motoras finas.
En la esclerosis múltiple y otras enfermedades neurológicas, el daño al cerebelo conduce a la muerte gradual de estas neuronas. A medida que desaparecen, los pacientes pueden desarrollar ataxia, una condición caracterizada por la falta de coordinación y movimientos inestables.
La investigación de la Dra. Tiwari-Woodruff y su estudiante Kelley Atkinson propone que la inflamación y la desmielinización en el cerebelo alteran la función mitocondrial. La desmielinización, la pérdida de la capa protectora de mielina alrededor de las fibras nerviosas, impide la transmisión eficiente de señales eléctricas.
El estudio observó una pérdida significativa de la proteína mitocondrial COXIV en las neuronas de Purkinje desmielinizadas. Esto sugiere que el deterioro mitocondrial contribuye directamente a la muerte celular y al daño cerebeloso. La energía celular se agota, debilitando y eventualmente matando estas células vitales.
Inflamación y la pérdida de energía cerebral
La esclerosis múltiple se define por la inflamación persistente y la desmielinización en el sistema nervioso central. Estos procesos no solo afectan la comunicación nerviosa, sino que también atacan directamente la capacidad de las células para generar energía.
Para comprender mejor estos cambios, los investigadores también utilizaron un modelo de ratón de encefalomielitis autoinmune experimental (EAE), que simula los síntomas de la esclerosis múltiple. Este modelo permitió observar cómo la disfunción mitocondrial progresa con la enfermedad.
Los ratones mostraron una disminución constante de las neuronas de Purkinje, similar a lo que ocurre en humanos con esclerosis múltiple. Las neuronas restantes funcionaban peor debido al fallo de sus mitocondrias, es decir, sus componentes productores de energía.
La Dra. Tiwari-Woodruff señala que, aunque la descomposición de la mielina y la falta de energía comienzan temprano, la muerte de las células cerebrales tiende a ocurrir en etapas más avanzadas de la enfermedad. Proteger los sistemas energéticos del cerebro podría ser una vía para frenar el avance de los síntomas motores.
Estos hallazgos abren nuevas perspectivas para el desarrollo de tratamientos que puedan proteger la función mitocondrial y, en última instancia, preservar el equilibrio y el movimiento en personas con esclerosis múltiple. Comprender la raíz del problema energético es un paso fundamental hacia terapias más efectivas.












