Un reciente avance científico ofrece una nueva esperanza en el tratamiento fibrosis hepática, una condición que afecta a millones sin cura aprobada. Investigadores han descubierto que la combinación de silybin y carvedilol, dos fármacos ya existentes, reduce drásticamente la cicatrización del hígado en modelos experimentales, abriendo un camino prometedor.
La fibrosis hepática, a menudo subestimada, es una enfermedad progresiva que puede degenerar en cirrosis o cáncer de hígado si no se trata. Según la NIH (National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases), a pesar de décadas de investigación intensiva, la comunidad médica aún carece de fármacos antifibróticos aprobados para uso clínico, lo que subraya la urgencia de nuevas soluciones.
Esta afección se desarrolla cuando el daño hepático repetido, ya sea por hepatitis viral, consumo excesivo de alcohol, trastornos metabéticos o enfermedades autoinmunes, desencadena una respuesta de curación hiperactiva. Esto activa las células estrelladas hepáticas (HSC), que comienzan a producir tejido cicatricial excesivo, impulsado por múltiples vías de señalización complejas.
La promesa de dos fármacos familiares
Un estudio publicado en Targetome el 15 de diciembre de 2025, por el equipo de Hong Wang y Haiping Hao de la China Pharmaceutical University, reveló el potencial de silybin. Según ScienceDaily.com, aunque silybin mostró efectos protectores para las células hepáticas, sus resultados directos contra la fibrosis fueron limitados.
Para superar esta limitación, el equipo investigó 397 fármacos aprobados por la FDA, identificando carvedilol como el socio más prometedor. La combinación de silybin y carvedilol redujo drásticamente la producción de colágeno y la activación de las HSC en cultivos celulares humanos y de rata, superando con creces a cada fármaco por separado.
Las pruebas en modelos animales confirmaron estos hallazgos, mostrando que una proporción fija de 50:1 (silybin a carvedilol) produjo los resultados más potentes. Esta combinación optimizada mejoró significativamente el daño hepático, la inflamación y la gravedad de la fibrosis en ratones, ofreciendo un avance tangible en la lucha contra la enfermedad.
El mecanismo detrás del éxito del tratamiento fibrosis hepática
Los estudios mecanísticos revelaron la razón de la eficacia sinérgica. Juntos, silybin y carvedilol lograron suprimir la vía de señalización Wnt/β-catenina de manera más efectiva que cualquiera de los fármacos por separado. Esta acción incluye la supresión del ligando Wnt4 y la reducción de la actividad de la β-catenina, proporcionando una explicación molecular clara para su éxito.
Este enfoque de combinación es crucial porque la fibrosis implica múltiples rutas biológicas simultáneamente. Al atacar varias de estas vías, el dúo de fármacos aborda la complejidad de la enfermedad de una manera más integral. Además, la ventaja de usar fármacos ya aprobados podría acelerar significativamente su traducción clínica y disponibilidad para los pacientes.
El descubrimiento de que un par de fármacos comunes puede tener un impacto tan profundo donde otros tratamientos han fallado es una noticia transformadora. Si bien se necesitan más ensayos clínicos, la posibilidad de reutilizar silybin y carvedilol ofrece una ruta más rápida y accesible hacia un tratamiento fibrosis hepática largamente esperado.











