GameStop cierra cientos de tiendas en Estados Unidos, marcando una reestructuración significativa. Esta medida, junto con cierres internacionales, refleja los profundos desafíos del minorista de videojuegos.

Según un informe de GamesIndustry.biz, citando publicaciones en redes sociales y un blog de seguimiento, la compañía ha procedido al cierre de numerosos puntos de venta a lo largo del país. Esta consolidación de su presencia física no es un evento aislado, sino parte de una tendencia más amplia que afecta a la empresa a nivel global.

La decisión responde a un panorama de ventas decrecientes y un cambio estructural en el consumo de videojuegos, donde las descargas digitales y el comercio electrónico dominan cada vez más el sector. GameStop busca optimizar sus operaciones y reducir costos frente a la evolución del mercado.

El impacto del cierre de tiendas GameStop en el retail

La estrategia de GameStop de reducir su huella física no es nueva. Ya en su informe anual 10-K para inversores, la compañía reveló haber cerrado 590 tiendas en Estados Unidos durante el año fiscal 2024. Además, anticipaba “cerrar un número significativo de tiendas adicionales en el año fiscal 2025”.

Estos cierres no se limitan a Estados Unidos. La empresa también planea clausurar su filial EB Games en Nueva Zelanda y ha cesado operaciones en Irlanda, Suiza, Austria y Alemania en años recientes. Incluso ha vendido su subsidiaria italiana y busca comprador para sus negocios en Francia y Canadá, lo que demuestra una retirada estratégica de múltiples mercados internacionales.

Esta contracción del espacio físico es un reflejo directo del declive en las ventas. Entre los años fiscales 2023 y 2024, las ventas netas de GameStop cayeron un 27.5%, situándose en 3.800 millones de dólares. Las ventas de hardware y accesorios disminuyeron un 29.9%, mientras que las de software cayeron un 33.9%. Incluso los coleccionables, que solían ser un pilar, experimentaron una caída del 4.8%.

La visión a largo plazo y la apuesta por Ryan Cohen

En medio de esta agresiva reestructuración, GameStop ha otorgado a su CEO, Ryan Cohen, un paquete de compensación por desempeño a largo plazo valorado en 35 millones de dólares. Para alcanzar este bono, Cohen debe aumentar la capitalización de mercado de GameStop a 100 mil millones de dólares, una meta ambiciosa considerando que actualmente ronda los 9.52 mil millones de dólares.

Incluso en el pico del fenómeno de «short squeeze» impulsado por r/wallstreetbets en enero de 2021, cuando las acciones alcanzaron los 483.00 dólares (equivalente a 81.25 dólares actuales tras dos divisiones de acciones), la capitalización de mercado de GameStop fue de 33.7 mil millones de dólares. Este objetivo subraya la magnitud del desafío y la fe depositada en la capacidad de Cohen para transformar el modelo de negocio.

El futuro de GameStop dependerá en gran medida de su habilidad para pivotar hacia un modelo más digital y eficiente. La compañía enfrenta la tarea de reinventarse en un sector que avanza rápidamente, donde la experiencia en tienda física ya no es el principal motor de crecimiento, una tendencia observada en el sector minorista global. Observadores del mercado financiero y del sector de videojuegos seguirán de cerca cada movimiento.