La startup europea Gamevestor emerge como una solución innovadora para los desafíos de financiación en la industria del videojuego, conectando desarrolladores con jugadores e inversores. Esta plataforma de crowdfunding busca transformar el panorama de inversión del sector, ofreciendo un nuevo camino para proyectos ambiciosos.

La necesidad de una plataforma como Gamevestor se hizo evidente para veteranos de la industria como Ivan Marchand y Arthur Van Clap Ceulen. Tras intentar fundar su propio estudio, se encontraron con un mercado donde el capital se había vuelto escaso para estudios pequeños, a pesar de la calidad de sus propuestas. Los inversores se mostraban más reacios al riesgo post-COVID, prefiriendo esperar condiciones más estables.

Esta situación, según Gamesindustry.biz, no es única y ha afectado a numerosos estudios. Marchand y Van Clap Ceulen, tras analizar el mercado, concibieron Gamevestor como una plataforma francesa dedicada exclusivamente a los videojuegos. Su objetivo es salvar la brecha entre desarrolladores que buscan entre 100.000 y 5 millones de euros y una comunidad dispuesta a invertir.

Un modelo de financiación innovador para la industria del videojuego

Gamevestor introduce un modelo híbrido donde los consumidores pueden apoyar proyectos de forma tradicional, recibiendo una copia del juego, o invertir a partir de 100 euros para obtener una parte de los ingresos. “Queríamos transformar a los jugadores en inversores, basándonos en un modelo de regalías”, explica Ivan Marchand, presidente de Gamevestor, en una entrevista con Gamesindustry.biz. La plataforma se enfoca solo en proyectos de juegos, sin incluir tecnología, cripto o hardware.

Cada proyecto en Gamevestor es rigurosamente examinado por un equipo de expertos. Además, la plataforma ofrece apoyo personalizado a los estudios, seleccionando un número limitado de juegos para asegurar una atención de calidad. Recientemente, Gamevestor aseguró un millón de euros en financiación, destinado principalmente a cubrir los costos regulatorios y al desarrollo de la plataforma, así como a proporcionar un colchón operativo.

Arthur Van Clap Ceulen, gerente general de Gamevestor, destaca su enfoque boutique: “Estamos en una colaboración mano a mano con los estudios. Seleccionamos pocos juegos y los apoyamos con dinero real para marketing”. Esta inversión inicial les permitirá operar hasta por dos años, compartiendo el riesgo con estudios e inversores. Gamevestor cobra una tarifa similar a otras plataformas de crowdfunding, pero su servicio integral es más costoso.

Desafíos y desriesgo en el crowdfunding de juegos

Las campañas en Gamevestor tienen una duración estándar de 45 días. Los desarrolladores pueden establecer varios “objetivos”, similares a las metas extendidas, y una vez que el primer objetivo se supera, la campaña se considera exitosa. Un aspecto distintivo es la participación de inversores ángeles que pueden aportar capital diez días antes del lanzamiento público, generando tracción inicial para el proyecto.

Otra característica clave de Gamevestor es la entrega de fondos por etapas, vinculada a hitos de desarrollo. “Lo hacemos por hitos”, explica Marchand. Un estudio podría recibir un tercio del dinero tras el éxito de la campaña, otro tercio seis meses después con el lanzamiento de una demo, y el último tercio cuando el juego llega a Early Access. Este método desriesga los proyectos para los inversores y es bien recibido por los estudios.

“Ya tenemos editoras interesadas en trabajar con nosotros porque pueden reducir el riesgo en un proyecto”, afirma Marchand. Aunque la popularidad del crowdfunding en juegos ha fluctuado, con años destacados en el pasado, el deseo de las personas de apoyar futuros juegos sigue vigente. 2024, por ejemplo, fue el año con más proyectos de juegos financiados exitosamente en Kickstarter, según la misma fuente, lo que sugiere un mercado activo para iniciativas como Gamevestor.

Gamevestor representa una respuesta estratégica a las turbulencias actuales en la financiación de videojuegos, ofreciendo un mecanismo robusto para conectar el capital con la creatividad. Al de-riesgar proyectos y empoderar tanto a desarrolladores como a jugadores-inversores, la plataforma tiene el potencial de catalizar una nueva ola de innovación y estabilidad en el dinámico sector de los juegos europeos.