Cada año, miles de invenciones científicas prometedoras se quedan estancadas en los laboratorios. La firma de capital de riesgo Fifty Years está transformando esta realidad al empoderar a científicos e ingenieros para lanzar startups de deep tech. Su programa 5050 acelera la comercialización de invenciones científicas cruciales que abordan los mayores desafíos del mundo, como el cambio climático y las enfermedades.
El camino desde un descubrimiento académico hasta un producto comercializable es notoriamente arduo. A menudo, los inventores carecen de la experiencia empresarial o del capital necesario para escalar sus innovaciones. Esta brecha significa que tecnologías con un potencial inmenso para resolver problemas globales, desde energías limpias hasta nuevos tratamientos médicos, nunca llegan al mercado.
Según Seth Bannon, socio fundador de Fifty Years, la transición de científico académico a fundador es “mucho más difícil que la de un estudiante universitario que abandona los estudios”. Esta dificultad histórica ha impedido que los creadores de tecnología sean quienes la lleven al mercado, una barrera que Fifty Years se ha propuesto derribar con su enfoque único.
El programa 5050: de la idea a la startup
Para abordar este desafío persistente, Fifty Years desarrolló el programa 5050, una iniciativa intensiva de 13 semanas diseñada para transformar la investigación en emprendimientos viables. El programa combina sesiones semanales de Zoom con fines de semana presenciales, guiando a posibles fundadores a través de un riguroso proceso para validar sus ideas y determinar su verdadera viabilidad comercial. El objetivo principal es identificar si una innovación está lista para el mercado o si necesita una reorientación estratégica para maximizar su potencial de impacto.
Este enfoque práctico es crucial, ya que muchos científicos están profundamente inmersos en la investigación, pero carecen de la perspectiva empresarial necesaria para la comercialización. El programa 5050 les proporciona herramientas para evaluar mercados, construir modelos de negocio y, en última instancia, convertir sus descubrimientos en soluciones tangibles. Es una incubadora que nutre el talento técnico con una visión de negocio, un puente esencial para la innovación de deep tech.
Un ejemplo destacado de su éxito es Niccolo Cymbalist, un exingeniero de Tesla con una visión para buques de carga autónomos y eólicos. Durante su baja por paternidad en 2024, Cymbalist descubrió el programa 5050. Semanas después de finalizarlo, lanzó Clippership, una startup que ya está construyendo su primer barco en los Países Bajos. Cymbalist ha afirmado que esta empresa, que representa una significativa comercialización de invenciones científicas en el transporte marítimo, «probablemente no existiría» sin el apoyo y la estructura del acelerador, como reportó Fast Company en enero de 2026.
Transformando la ciencia en soluciones de impacto global
El impacto del programa 5050 se extiende a diversas áreas críticas, demostrando la versatilidad de su modelo. Huminly, por ejemplo, es una de las empresas apoyadas que utiliza enzimas para desarrollar ropa infinitamente reciclable, abordando un problema ambiental masivo en la industria textil. Otro caso de éxito rotundo es Plasmidsaurus, una empresa que ofrece servicios de secuenciación de ADN ultrarrápida, una herramienta vital para la investigación biomédica y el diagnóstico médico de vanguardia.
El fundador de Plasmidsaurus, un postdoctorado de Caltech, inicialmente se unió al programa con la intención de comercializar su investigación sobre circuitos genéticos sintéticos para un producto médico. Sin embargo, el equipo de 5050 le ayudó a ver que esa idea estaba a una década de ser comercializable. Gracias a su orientación, pivotó hacia otra de sus invenciones: una tecnología que había desarrollado para acelerar su propia investigación en el laboratorio, la cual estaba lista para el mercado de inmediato.
Hoy, Plasmidsaurus ha superado una impresionante tasa de ejecución de 60 millones de dólares anuales y ha sido rentable cada mes desde su inicio, consolidándose como uno de los nombres más respetados en el ámbito de la biología. Este es un testimonio claro de cómo la correcta mentoría puede redirigir el talento científico hacia la creación de valor real y la comercialización efectiva de invenciones científicas. El éxito de estas empresas demuestra que las mejores mentes pueden, con el apoyo adecuado, convertirse en los fundadores de las soluciones más innovadoras del mañana.
La labor de Fifty Years subraya un cambio crucial en el ecosistema de la innovación: ya no basta con generar conocimiento, sino que es imperativo facilitar su salida del laboratorio para impactar el mundo real. Al cerrar la brecha entre la ciencia y el mercado, esta firma de VC está no solo impulsando el emprendimiento científico, sino también acelerando la llegada de soluciones de deep tech que prometen un futuro más sostenible y saludable para todos. Su modelo ofrece una hoja de ruta para que más descubrimientos transformen nuestras vidas.











