La Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado (AGCM) de Italia ha iniciado una investigación contra Activision Blizzard por presuntas prácticas de monetización «engañosas y agresivas» en sus populares títulos Diablo Immortal y Call of Duty Mobile. Esta acción surge por denuncias sobre la forma en que la compañía gestiona las compras dentro de la aplicación, lo que podría violar los derechos contractuales de los consumidores y promover comportamientos adictivos en el juego.

La investigación de Activision Blizzard en Italia se centra en el uso de diseños de interfaz de usuario que buscan atraer a los jugadores de vuelta a los juegos con mayor frecuencia y mantenerlos conectados por más tiempo, según informó GamesIndustry.biz. Estas tácticas incluyen notificaciones sobre recompensas potenciales y la promoción de artículos de tiempo limitado, creando una presión constante para gastar.

La AGCM ha expresado su preocupación por la dificultad que enfrentan los usuarios para comprender el valor real de la moneda virtual y la venta de paquetes de moneda. Estas estrategias, advierte la autoridad, pueden influir en los consumidores, incluyendo menores, llevándolos a desembolsar sumas significativas sin plena conciencia del gasto, superando a menudo lo necesario para progresar en el juego.

Prácticas engañosas y protección al consumidor

La autoridad italiana subraya que la empresa podría estar infringiendo las normas de protección del consumidor, especialmente el deber de diligencia profesional en un sector susceptible a la adicción al juego. El foco está en el posible uso de un diseño de interfaz de usuario «engañoso» para incitar a los jugadores a regresar y prolongar sus sesiones, lo que se ha observado en múltiples títulos como reporta la FTC en casos similares de patrones oscuros.

Entre las prácticas cuestionadas se encuentran las indicaciones sobre posibles recompensas dentro y fuera del juego, así como mensajes y notificaciones que instan a la compra de artículos por tiempo limitado. Estas tácticas buscan capitalizar la psicología del jugador, incentivando el gasto impulsivo y la permanencia prolongada, un tema recurrente en la discusión sobre la ética de la monetización en la industria.

Controles parentales y datos personales bajo escrutinio

Otro punto crítico de la investigación de Activision Blizzard en Italia son los controles parentales. La AGCM ha señalado que estos controles se configuran automáticamente con un «nivel de protección más bajo» por defecto, permitiendo compras dentro del juego sin restricciones significativas, y sin limitar el tiempo de juego o las interacciones con otros jugadores. Esta configuración predeterminada expone a los menores a riesgos financieros y de interacción no deseados, contraviniendo principios básicos de seguridad digital infantil.

Además, la autoridad también examina cómo se obtiene el consentimiento para el uso de datos personales y si los consumidores reciben información adecuada sobre sus derechos en estos juegos. La transparencia en el manejo de datos y la claridad sobre los términos de servicio son aspectos fundamentales que la AGCM busca asegurar, en línea con las regulaciones de privacidad de datos europeas como el GDPR.

La investigación de la AGCM representa un paso significativo en la regulación de las prácticas de monetización en la industria de los videojuegos, especialmente en títulos con un vasto alcance como Diablo Immortal y Call of Duty Mobile. El resultado de este proceso no solo podría imponer sanciones a Activision Blizzard, sino que también sentaría un precedente importante para la protección del consumidor frente a modelos de negocio que, aunque lucrativos, pueden ser percibidos como explotadores. La industria deberá observar de cerca, ya que estas acciones pueden influir en el desarrollo de futuras políticas de monetización global. Para más información sobre la protección al consumidor en la Unión Europea, se puede consultar el sitio web de la Comisión Europea.