Una pequeña startup finlandesa, Donut Lab, ha logrado lo que los gigantes automotrices aún persiguen: integrar una batería de estado sólido en un vehículo de producción. Esta innovación permite a las motocicletas eléctricas Verge cargar casi 300 kilómetros de autonomía en solo 10 minutos, marcando un hito en la movilidad sostenible y la adopción de la batería de estado sólido carga rápida.

Este avance, que inicialmente se despliega en motocicletas, promete redefinir las expectativas sobre el tiempo de recarga en vehículos eléctricos. La tecnología de estado sólido, largamente debatida como el futuro de las baterías, finalmente llega al mercado, superando los desafíos que la habían confinado a los laboratorios.

La relevancia de esta innovación no se limita solo a la velocidad. Las baterías de estado sólido ofrecen ventajas significativas frente a las tradicionales de iones de litio, incluyendo mayor seguridad al eliminar el riesgo de incendio, una eficiencia superior y una menor degradación a lo largo del tiempo. Esto podría resolver uno de los principales obstáculos para la adopción masiva de vehículos eléctricos.

El salto de la batería de estado sólido del laboratorio a la carretera

El CEO de Donut Lab, Marko Lehtimäki, ha destacado que, a pesar de las promesas de la industria durante 15 años, ninguna batería de estado sólido había llegado a un vehículo de producción hasta ahora. Según reportó Fast Company en enero de 2026, las motocicletas eléctricas Verge ya están incorporando esta tecnología, con entregas a clientes programadas para este trimestre. Donut Lab, que surgió como una escisión de Verge, mantiene conversaciones con cerca de un centenar de empresas de vehículos eléctricos interesadas en adoptar estas baterías.

Las baterías de estado sólido, al utilizar un electrolito sólido en lugar de líquido o gel, son inherentemente más seguras, eliminando el riesgo de combustión espontánea. Además, son más eficientes, lo que se traduce en tiempos de carga drásticamente reducidos y una experiencia similar a repostar combustible. Verge Motorcycles publicita que su motocicleta puede añadir 300 kilómetros de autonomía en diez minutos, aunque con un cargador de alta potencia, podría lograrlo en tan solo cinco minutos.

La autonomía total de estas motocicletas puede alcanzar los 595 kilómetros, una cifra competitiva incluso con los vehículos de combustión interna. Otro punto crucial es la durabilidad: las baterías de estado sólido no se degradan tan rápidamente como las de iones de litio. En el caso de Donut Lab, se fabrican con materiales de bajo costo y ampliamente disponibles, lo que promete una producción más sostenible y accesible. Este es un paso fundamental para la masificación de la batería de estado sólido carga rápida.

Impacto en la vida útil y el valor de los vehículos eléctricos

Una de las preocupaciones recurrentes en el mercado de vehículos eléctricos es la rápida depreciación del valor de reventa, a menudo atribuida a la degradación de la batería. Lehtimäki señala que esta nueva tecnología podría cambiar ese paradigma. «Esta batería dura varias vidas útiles de un coche o una motocicleta», afirma. «Puedes estar seguro de que no hay degradación alguna a lo largo de la vida útil de una motocicleta.»

Este factor es vital para el consumidor y para el mercado secundario de vehículos eléctricos. Saber que la batería mantendrá su capacidad original a lo largo del tiempo, incluso si se decide vender el vehículo para adquirir un modelo más reciente, añade un valor intrínseco considerable. La innovación en la química de las baterías, como esta, es clave para la confianza del consumidor.

Aunque Donut Lab está en proceso de patentar su tecnología y mantiene en secreto la química específica y la metodología de producción, su agilidad como startup les ha permitido superar a otras empresas con mayores recursos. Este enfoque estratégico les ha permitido llevar un producto innovador al mercado, demostrando que la velocidad y la especialización pueden ser ventajas competitivas en un sector dominado por grandes corporaciones.

La llegada de la batería de estado sólido carga rápida representa un punto de inflexión para la movilidad eléctrica. No solo aborda la ansiedad por la autonomía y el tiempo de carga, sino que también promete alargar la vida útil de los vehículos y mantener su valor, eliminando algunas de las barreras más significativas para su adopción masiva. Los beneficios ambientales y económicos de los vehículos eléctricos se amplifican con este avance finlandés.