La Misión Artemis II de la NASA ha alcanzado la plataforma de lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy, Florida, marcando un hito crucial para el retorno humano a la Luna. Este movimiento, completado el 17 de enero de 2026, inicia una serie de pruebas esenciales antes del primer vuelo tripulado lunar en más de cinco décadas, preparando el terreno para futuras expediciones a Marte.
El gigantesco cohete Space Launch System (SLS) y la nave espacial Orion, completamente ensamblados, recorrieron cerca de 6.4 kilómetros desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) hasta la plataforma 39B. Este traslado, que tomó casi doce horas a una velocidad máxima de 1.3 km/h (0.82 mph) con el transportador de orugas 2 de la NASA, es un testimonio de la meticulosa ingeniería detrás de la exploración espacial.
La importancia de la Misión Artemis II trasciende el simple viaje alrededor de la Luna. Representa un paso fundamental en el programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia humana a largo plazo en la superficie lunar. Este programa, en última instancia, servirá como trampolín para enviar a los primeros astronautas a Marte.
Según un comunicado de prensa de la NASA, citado por ScienceDaily en enero de 2026, este ensayo abre una nueva era de exploración. La agencia espacial busca validar sistemas clave y procedimientos operacionales con tripulación antes de misiones más complejas.
Preparativos finales y el ensayo general húmedo
En los próximos días, los equipos de ingeniería se enfocarán en preparar la Misión Artemis II para un ensayo general húmedo, una prueba crítica que simula las actividades clave del día del lanzamiento. Este simulacro, programado a más tardar para el 2 de febrero, incluirá la carga de propulsores criogénicos, la ejecución de una secuencia completa de cuenta regresiva y el drenaje seguro de los propulsores.
Estas fases son vitales para asegurar que cada sistema esté listo para el vuelo. La NASA podría realizar más de un ensayo general si fuera necesario, incluso considerando la posibilidad de regresar el SLS y Orion al VAB para inspecciones adicionales, según las necesidades técnicas.
La tripulación y el objetivo de la misión
La misión de prueba Artemis II llevará a bordo a cuatro astronautas: el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y la especialista de misión Christina Koch, todos de la NASA, junto con el especialista de misión Jeremy Hansen de la CSA (Agencia Espacial Canadiense). Esta tripulación histórica pasará aproximadamente diez días viajando alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra.
El vuelo no solo validará la nave Orion y el cohete SLS con tripulación, sino que también sentará las bases para misiones futuras que incluirán el aterrizaje en la superficie lunar. Este esfuerzo continuo de la NASA y sus socios internacionales busca expandir la presencia humana más allá de la órbita terrestre baja.
Impulsando la innovación tecnológica y científica, la NASA detalla que cada paso es crucial para establecer una presencia sostenible. Este programa subraya la ambición de la humanidad de explorar y comprender el cosmos en mayor profundidad.
El despliegue de la Misión Artemis II a la plataforma de lanzamiento es más que un simple movimiento físico; es un símbolo de la determinación humana por explorar lo desconocido. Este hito marca el inicio de una fase intensiva de preparación, crucial para el éxito de la misión.
A medida que se completen las rigurosas pruebas previas al lanzamiento, la expectativa crecerá para el momento en que estos cuatro astronautas redefinirán los límites de la exploración espacial. La Misión Artemis II no es solo un viaje a la Luna, sino un paso audaz hacia un futuro donde la humanidad se establece entre las estrellas.
La colaboración internacional, con socios como la Agencia Espacial Europea (ESA), subraya la magnitud de este esfuerzo colectivo. Este programa busca inspirar a futuras generaciones y expandir nuestro conocimiento del cosmos.








