La inestabilidad del ADN es un fenómeno crucial en el envejecimiento, revelando por qué el material genético de algunas personas se deteriora más rápido que el de otras. Un estudio reciente demuestra que variantes genéticas comunes pueden multiplicar por cuatro la velocidad de expansión de secuencias de ADN repetidas, un proceso ligado a enfermedades graves y a la «regla 4x».
Este hallazgo, publicado inicialmente en ScienceDaily en enero de 2026, surge de un análisis genético masivo de más de 900.000 individuos. Los investigadores de la Universidad de California – Los Ángeles, junto con equipos del Broad Institute y Harvard Medical School, han desvelado que la expansión de estas repeticiones de ADN es mucho más común de lo que se creía.
Estas secuencias repetidas, presentes en el genoma humano, tienden a alargarse con la edad. Si bien la mayoría de las personas las poseen, la velocidad de su crecimiento varía drásticamente, influenciada por la herencia genética. Comprender esta dinámica es vital para identificar riesgos de salud ocultos y desarrollar tratamientos que ralenticen la progresión de ciertas enfermedades.
La expansión del ADN y su impacto en la salud
La investigación a gran escala, que analizó datos del UK Biobank y del All of Us Research Program, confirmó que las repeticiones de ADN en células sanguíneas se expanden consistentemente a medida que las personas envejecen. Los científicos identificaron 29 regiones del genoma donde variantes genéticas heredadas alteraban las tasas de expansión, con diferencias de hasta cuatro veces entre individuos de mayor y menor riesgo genético.
Esta «regla 4x» no es un concepto trivial. Se sabe que las repeticiones de ADN expandidas son responsables de más de 60 trastornos hereditarios, incluyendo la enfermedad de Huntington, la distrofia miotónica y ciertas formas de ELA. Estas condiciones se desarrollan cuando las secuencias genéticas repetitivas se alargan más allá de los límites normales, interrumpiendo la función celular saludable.
Un hallazgo sorprendente fue que los mismos genes de reparación del ADN no se comportaban de manera uniforme. Las variantes genéticas que ayudaban a estabilizar algunas repeticiones hacían que otras fueran más inestables, sugiriendo una complejidad intrínseca en los mecanismos de reparación del ADN. Este matiz es crucial para entender cómo se manifiesta la inestabilidad del ADN en distintos contextos genéticos.
Nuevas herramientas y horizontes para la medicina genómica
El equipo de investigación desarrolló nuevos enfoques computacionales para medir la longitud e inestabilidad de las repeticiones de ADN utilizando datos de secuenciación estándar. Estas herramientas permitieron examinar 356.131 sitios de repetición variable en el genoma humano, rastreando cómo las longitudes de repetición cambiaban con la edad en las células sanguíneas.
Uno de los descubrimientos más significativos fue la identificación de un trastorno de expansión de repetición previamente no reconocido, involucrando el gen GLS. Las expansiones en este gen, que afectan aproximadamente al 0.03% de la población, se vincularon a un aumento de 14 veces en el riesgo de enfermedad renal grave y un aumento de 3 veces en el riesgo de enfermedades hepáticas.
Estos resultados sugieren que medir la expansión de repeticiones de ADN en la sangre podría servir como un biomarcador útil para evaluar futuros tratamientos. Los avances podrían ralentizar el crecimiento de repeticiones en enfermedades como la de Huntington. Las herramientas computacionales también se aplicarán a otros grandes conjuntos de datos de biobancos para identificar más repeticiones inestables y sus riesgos asociados.
La «regla 4x» y la comprensión de la inestabilidad del ADN abren una nueva ventana a la medicina personalizada y preventiva. Al identificar los factores genéticos que aceleran el daño del ADN, la ciencia puede apuntar a intervenciones más precisas. El camino a seguir implica más estudios mecánicos para desentrañar por qué los modificadores genéticos pueden tener efectos opuestos en distintas repeticiones.
La promesa de descubrir otros trastornos de expansión de repeticiones ocultos en los datos genéticos existentes es inmensa. Este conocimiento no solo mejorará el diagnóstico, sino que también allanará el camino para terapias innovadoras que aborden la raíz de muchas enfermedades relacionadas con el envejecimiento y la predisposición genética.












