Larian Studios, creador de Baldur’s Gate 3, ha confirmado que no utilizará inteligencia artificial generativa en el arte conceptual de su próximo juego, Divinity. Swen Vincke, CEO y cofundador, aclaró esta postura en un reciente AMA de Reddit, buscando despejar la confusión generada por comentarios anteriores. La decisión se enfoca en asegurar la originalidad de cada pieza artística, según informó GamesIndustry.biz.

La declaración de Vincke surge tras una controversia inicial, donde comentarios a Bloomberg sobre la exploración de IA en Divinity generaron preocupación entre la comunidad de jugadores. Muchos interpretaron que la tecnología podría reemplazar a artistas, afectando la esencia creativa del estudio. Esta aclaración busca reafirmar el compromiso de Larian con el trabajo humano.

Este debate subraya la creciente tensión en la industria del videojuego entre la adopción de herramientas de IA para eficiencia y la preservación de la autoría artística. Larian, conocido por la profundidad y calidad de sus mundos, busca un equilibrio delicado en este escenario. Su anterior éxito, Baldur’s Gate 3, vendió más de 20 millones de copias, cimentando su reputación.

La distinción entre arte conceptual y optimización interna

La postura de Larian Studios establece una clara línea divisoria: la IA generativa no será parte del arte conceptual de Divinity. Vincke enfatizó que, aunque exploraron herramientas de IA para la ideación, esto no implicaba que el arte final fuera generado automáticamente. La exclusión total del proceso de arte conceptual elimina cualquier ambigüedad sobre su origen.

Sin embargo, Larian no descarta la inteligencia artificial por completo. El estudio planea usarla internamente para acelerar el desarrollo. «Cuantas más iteraciones podamos hacer, mejor será la jugabilidad en general», explicó Vincke. La esperanza es que la IA ayude a refinar ideas más rápido, llevando a ciclos de desarrollo más enfocados y juegos de mayor calidad.

En caso de que Larian llegue a usar IA generativa para «activos creativos» que terminen en el juego, Vincke aseguró que se entrenaría con datos propios del estudio. «No generaremos activos creativos sin estar 100% seguros del origen de los datos de entrenamiento y el consentimiento de quienes crearon los datos», afirmó, subrayando la importancia de la ética y la propiedad intelectual.

El impacto en la confianza del jugador y la industria

La decisión de Larian no es trivial. Refleja una respuesta directa a las preocupaciones de una base de jugadores cada vez más atenta a las prácticas de desarrollo. La transparencia sobre el uso de IA es crucial para mantener la confianza, especialmente en una era donde la originalidad y la autoría artística son temas sensibles en el sector creativo.

Otros estudios han enfrentado dilemas similares, buscando formas de integrar la IA sin alienar a sus talentosos equipos o a los consumidores. El enfoque de Larian podría sentar un precedente importante, demostrando que es posible aprovechar las ventajas tecnológicas sin comprometer los valores artísticos ni la percepción pública. Esto es vital para un estudio que acaba de anunciar una nueva entrega de la franquicia Divinity, generando grandes expectativas.

En última instancia, Larian Studios navega el complejo panorama de la inteligencia artificial con una estrategia matizada. Al prometer que Larian no usará IA generativa para arte conceptual, el estudio prioriza la autenticidad y la confianza de su comunidad. Su enfoque sugiere un futuro donde la IA complementa el ingenio humano sin suplantarlo en los procesos creativos más sensibles.

Este posicionamiento estratégico podría influir en cómo otros desarrolladores abordan la IA, enfatizando la necesidad de claridad y ética. El balance entre la innovación tecnológica y la preservación del arte original seguirá siendo un tema central a medida que la industria evoluciona.