A pesar del dominio implacable de Amazon en el mercado editorial, las librerías físicas experimentaron un resurgimiento notable en 2025, desafiando las expectativas de una era cada vez más digital. Este fenómeno sugiere que el libro, como predijo Jeff Bezos hace casi dos décadas, sigue siendo un «último bastión de lo analógico», un refugio para quienes buscan una experiencia más tangible.
El sector editorial, en general, mostró buena salud el año pasado, manteniéndose sorprendentemente ligado al formato físico. Mientras Amazon controla más del 50% de las ventas de libros impresos, y sus plataformas Kindle y Audible dominan los formatos digitales, la preferencia por el papel sigue siendo fuerte. Este contexto, según un análisis de Fast Company en enero de 2026, revela una tendencia contraintuitiva.
Cerca de tres cuartas partes de los 707 millones de libros vendidos en 2025 fueron de la variedad tradicional, de «papel muerto». Las ventas de libros electrónicos representaron solo el 11% de los ingresos en los primeros diez meses, una disminución respecto al 17% de 2016. Esta inclinación hacia lo físico no se limita a las grandes cadenas; la Asociación Estadounidense de Libreros sumó 422 nuevas tiendas independientes.
El encanto persistente de las librerías físicas
La resiliencia de las librerías físicas va más allá de la nostalgia o la inercia del consumidor. Gran parte del placer de interactuar con el medio libro es intrínsecamente físico, a diferencia de la música o el cine. El tacto del papel, el olor de las páginas y la serendipidad de descubrir un título inesperado en un estante son experiencias que el formato digital aún no puede replicar con éxito.
Un estudio de 2024 de la Publishers Association destaca que los jóvenes lectores, en particular, muestran una fuerte preferencia por los libros impresos. Este grupo valora el espacio físico como un lugar de encuentro, exploración y conexión cultural, transformando las librerías en centros comunitarios vibrantes. No son solo puntos de venta, sino refugios culturales.
Además, las librerías independientes han sabido adaptarse, ofreciendo eventos, clubes de lectura y un servicio al cliente personalizado que las grandes plataformas no pueden igualar. Según María González, presidenta de la Federación Española de Gremios de Editores, «las librerías físicas crean una experiencia inmersiva que va más allá de la transacción. Ofrecen comunidad y curaduría experta, algo invaluable».
Amazon y la ‘enshitificación’ del comercio de libros
Mientras las librerías físicas florecen, la experiencia de compra en Amazon ha ido en dirección opuesta, un fenómeno que el autor Cory Doctorow denomina «enshitificación». Esta teoría describe cómo los productos tecnológicos se vuelven hostiles para el cliente con el tiempo. Doctorow declara que Amazon ha alcanzado una «etapa terminal» de este fenómeno en su nuevo libro.
La promesa original de Amazon, «la librería más grande del mundo», ahora se siente como una amenaza. Las búsquedas están saturadas de enlaces patrocinados irrelevantes y libros generados por inteligencia artificial de baja calidad. Las páginas de autores a menudo carecen de títulos o, peor aún, listan obras que no escribieron, dificultando la navegación y la confianza del consumidor.
Incluso las nuevas funciones, como «Pregúntale a este libro» de Kindle, lanzada el mes pasado, han resultado problemáticas. Aunque prometedora, la herramienta ha ofrecido respuestas con errores fácticos y sin citas, volviéndola inútil para la investigación. Esta degradación de la experiencia digital empuja a muchos de vuelta a las estanterías de las librerías físicas, donde la calidad y la autenticidad son palpables.
El panorama editorial de 2026 muestra un equilibrio dinámico. Lejos de ser reliquias del pasado, las librerías físicas se reafirman como espacios esenciales, ofreciendo una experiencia rica y humana que el comercio electrónico, incluso con su conveniencia, no logra replicar. Su futuro parece prometedor, no como un mero contrapunto a lo digital, sino como un pilar fundamental de la cultura lectora.












