Meta, la empresa matriz de Facebook, ha firmado acuerdos con tres compañías de energía nuclear —TerraPower, Oklo y Vistra— para asegurar el suministro eléctrico de sus ambiciosos centros de datos de inteligencia artificial. Esta estrategia busca alimentar la enorme demanda energética de su clúster de IA «Prometheus» en New Albany, Ohio, que se espera esté operativo este año, marcando un hito en la búsqueda de soluciones energéticas sostenibles para la tecnología.
La expansión de la inteligencia artificial está generando una demanda de energía sin precedentes, empujando a gigantes tecnológicos como Meta a explorar fuentes energéticas no convencionales. La decisión de invertir en energía nuclear subraya la urgencia de encontrar soluciones fiables y de bajo carbono para alimentar la infraestructura de IA que consume cantidades masivas de electricidad, según se ha reportado en medios como Fast Company.
Estos acuerdos, cuyos términos financieros no han sido revelados, prometen suministrar hasta 6.6 gigavatios de energía limpia nueva y existente para 2035. La compañía liderada por Mark Zuckerberg enfatiza que estos proyectos no solo añadirán energía firme y confiable a la red, sino que también fortalecerán la cadena de suministro nuclear de Estados Unidos y crearán empleos tanto nuevos como existentes, un objetivo alineado con las prioridades del Departamento de Energía de EE. UU..
La diversificación energética para la infraestructura de IA de Meta
Meta ha diseñado una estrategia multifacética que incluye la financiación y la compra directa de energía nuclear. El acuerdo con TerraPower, una empresa cofundada por Bill Gates, implica una inversión que apoyará el desarrollo de dos unidades Natrium, capaces de generar hasta 690 megavatios para 2032.
Además, Meta asegura derechos sobre la energía de hasta otras seis unidades Natrium, con una capacidad combinada de 2.1 gigavatios, proyectadas para 2035.
Paralelamente, la tecnológica se compromete a adquirir más de 2.1 gigavatios de energía de dos centrales nucleares operativas de Vistra en Ohio, y de una tercera planta en Pensilvania, incluyendo expansiones futuras.
El pacto con Oklo, una startup de energía nuclear respaldada por Sam Altman de OpenAI, facilitará el desarrollo de un campus energético de 1.2 gigavatios en Pike County, Ohio, diseñado para apoyar directamente los centros de datos de Meta en la región. Esta diversificación minimiza riesgos y asegura un flujo constante de energía limpia.
Implicaciones y el futuro de la energía para la inteligencia artificial
La apuesta de Meta por la energía nuclear marca una tendencia creciente en el sector tecnológico, donde la sostenibilidad y la fiabilidad energética se han vuelto críticas.
La energía nuclear, con su capacidad de producción constante y libre de emisiones de carbono, se presenta como una alternativa viable frente a la intermitencia de otras renovables, crucial para operaciones 24/7 de los centros de datos.
Este movimiento podría impulsar una mayor inversión y desarrollo en nuevas tecnologías nucleares, incluyendo reactores modulares pequeños (SMRs).
Expertos señalan que la demanda energética de la IA podría duplicarse en los próximos años, según proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA).
La colaboración entre gigantes tecnológicos y la industria nuclear no solo busca resolver el desafío energético actual, sino también establecer precedentes para futuras infraestructuras de IA, fomentando la innovación en la generación y gestión de energía.
La decisión de Meta de asegurar acuerdos de energía nuclear para sus centros de datos de IA representa un paso audaz y pragmático frente a la escalada en el consumo energético de la tecnología.
Este enfoque no solo garantiza la operatividad de sus ambiciosas iniciativas de inteligencia artificial, sino que también posiciona a la empresa como un actor clave en la transición hacia fuentes de energía más robustas y sostenibles.
El éxito de estos proyectos podría redefinir el panorama energético de la industria tecnológica, impulsando una adopción más amplia de la energía nuclear como pilar fundamental para el avance de la IA.







