Meta ha cerrado tres estudios de realidad virtual (VR) y ha recortado un 10% su división Reality Labs, una medida que afecta a desarrolladores clave de juegos y aplicaciones inmersivas. Esta reestructuración estratégica, confirmada por un memorando interno, responde a una reasignación de inversiones dentro de la compañía.
La decisión impacta directamente a Twisted Pixel Games, conocido por Marvel’s Deadpool VR; Sanzaru Games, creadores de Asgard’s Wrath; y Armature Studio, responsables del port de Resident Evil 4 VR. Estos estudios, adquiridos por Meta entre 2020 y 2022, eran pilares en su estrategia de contenido para VR.
Además, Within, el estudio detrás de la popular aplicación de fitness VR Supernatural, dejará de producir nuevas funcionalidades y contenido, aunque el soporte para el producto existente continuará. Esta información fue reportada por Bloomberg y confirmada por un portavoz de Meta a The Verge.
El impacto de los cierres en el ecosistema VR de Meta
Los cierres de estos estudios de VR forman parte de despidos más amplios que podrían afectar hasta a mil empleados en Reality Labs, según fuentes internas. Este ajuste es un claro indicio de un cambio en la dirección estratégica de Meta, alejándose de una inversión masiva en el concepto puro de metaverso.
La compañía, que había invertido miles de millones en su visión del metaverso, ahora parece redirigir su enfoque. Un portavoz de Meta confirmó a GamesIndustry.biz que estos movimientos son parte de un esfuerzo por «cambiar parte de [su] inversión del Metaverso hacia los wearables».
Este giro estratégico busca reinvertir los ahorros generados en el crecimiento de dispositivos portátiles durante el año. La ambición de Mark Zuckerberg por el metaverso, que en su momento fue el centro de la identidad corporativa, enfrenta ahora una revisión pragmática ante los desafíos de adopción y rentabilidad.
De la visión del metaverso a la realidad de los wearables
La decisión de Meta de reducir su presencia en el desarrollo de contenido VR interno sugiere una priorización de otras áreas tecnológicas. Los wearables, como las gafas inteligentes y otros dispositivos portátiles, ofrecen un camino más tangible y con un retorno de inversión potencialmente más rápido.
Analistas del sector, como los de Statista, proyectan un crecimiento sostenido en el mercado de la realidad virtual y aumentada, pero con una evolución constante en las preferencias de los consumidores y las aplicaciones comerciales. La flexibilidad de los wearables podría ofrecer una mayor versatilidad.
Este enfoque no significa el abandono total de la realidad virtual, sino una redefinición de su rol dentro del ecosistema de Meta. La empresa podría depender más de desarrolladores externos o de un enfoque más selectivo en proyectos de VR que complementen su estrategia de hardware portátil, como las futuras gafas Ray-Ban Stories.
En resumen, los cierres de estudios de VR y los recortes en Reality Labs marcan un punto de inflexión para Meta. La compañía busca optimizar sus recursos y alinear sus inversiones con las tendencias emergentes del mercado, priorizando la innovación en wearables mientras recalibra su ambición en el metaverso. El futuro de la inmersión digital, para Meta, parece estar en la convergencia de lo virtual con lo portátil.








