Recibir correos electrónicos no deseados es una molestia común, y la tentación de hacer clic en el enlace de ‘desuscribirse’ para eliminarlos es fuerte. Sin embargo, esta acción aparentemente inofensiva puede, en muchos casos, resultar contraproducente y exponer su información a riesgos significativos, advierten expertos en ciberseguridad.
La mayoría de los usuarios buscan una solución rápida para limpiar sus bandejas de entrada, pero el riesgo inherente a estos enlaces, especialmente en mensajes de remitentes desconocidos, ha sido un foco de atención. Un reciente análisis en Fast Company, publicado el 17 de enero de 2026, destaca cómo esta práctica puede confirmar a los ciberdelincuentes que su dirección de correo está activa y es leída por un humano, abriendo la puerta a más spam.
Este problema no se limita solo a la verificación de cuentas. Los correos fraudulentos a menudo imitan a empresas legítimas, ofreciendo un enlace de ‘desuscripción’ que, al ser clicado, redirige a sitios web maliciosos. Allí, se solicita información personal con el pretexto de verificar su identidad, lo que en realidad facilita el robo de datos o el acceso no autorizado a sus cuentas, según alertas de organizaciones como el Centro de Quejas de Crímenes en Internet del FBI (IC3).
Por qué el ‘desuscribirse’ puede ser una trampa
Cuando un correo es spam, el enlace de desuscripción no siempre tiene la intención de retirar su dirección. En cambio, su clic puede ser interpretado como una confirmación de que la cuenta existe y está activa. «Esta validación es oro para los spammers, quienes luego pueden vender su dirección a otros actores maliciosos», explica Ana García, analista de seguridad digital en Kaspersky, en un informe reciente sobre tácticas de phishing.
Además, los correos de phishing utilizan estos enlaces como señuelos. Un estudio de Norton en 2023 reveló que el 70% de los ataques de phishing exitosos involucran alguna forma de ingeniería social, y los enlaces de desuscripción son una táctica común. Al hacer clic, los usuarios son llevados a páginas falsas que imitan servicios bancarios o plataformas de streaming, donde ingresan credenciales que son inmediatamente robadas.
Alternativas seguras para gestionar el spam
Afortunadamente, existen métodos más seguros para lidiar con el correo no deseado sin caer en las trampas de los ciberdelincuentes. Una de las acciones más efectivas es simplemente marcar el correo como ‘spam’ o ‘correo no deseado’ en su cliente de email. Esto no solo lo mueve fuera de su bandeja de entrada, sino que también entrena a su proveedor de correo para identificar y filtrar mensajes similares en el futuro.
Otra estrategia es bloquear directamente al remitente. La mayoría de los servicios de correo electrónico ofrecen esta opción, impidiendo que futuros mensajes de esa dirección lleguen a su bandeja. Si el correo proviene de una empresa legítima con la que tuvo contacto, pero ya no desea sus comunicaciones, es preferible visitar directamente el sitio web oficial de la compañía y gestionar sus preferencias de suscripción desde allí.
Para suscripciones de confianza, como newsletters de noticias o servicios que utiliza regularmente, hacer clic en el enlace de desuscripción suele ser seguro, ya que estas empresas tienen un interés en mantener su reputación y cumplir con las normativas de privacidad. Sin embargo, ante la menor duda, la precaución es la mejor aliada.
La lucha contra el spam y el phishing es una batalla constante que requiere vigilancia y conocimiento. Al adoptar prácticas seguras como reportar el spam y verificar la legitimidad de los remitentes antes de interactuar con sus mensajes, los usuarios pueden protegerse eficazmente. La clave reside en la desconfianza proactiva y en priorizar la seguridad de nuestros datos personales en un entorno digital cada vez más complejo.









