Una nueva investigación ha revelado que una sencilla prueba de sangre podría identificar la enfermedad de Crohn años antes de que los síntomas se manifiesten. Este avance en el diagnóstico temprano de Crohn ofrece una esperanza significativa para la intervención precoz y una mejor gestión de esta compleja condición digestiva.
La enfermedad de Crohn, un trastorno inflamatorio crónico del tracto digestivo, afecta a millones de personas en todo el mundo, causando dolor, fatiga y problemas digestivos persistentes que impactan profundamente la calidad de vida. Sus tasas han aumentado, duplicándose en niños desde 1995, y se estima que en Canadá, por ejemplo, unas 470.000 personas vivirán con enfermedades inflamatorias intestinales (EII) para 2035, según Crohn’s y Colitis Canadá.
Hasta ahora, el diagnóstico suele ocurrir cuando los síntomas ya están avanzados, lo que a menudo conlleva daños irreversibles. La posibilidad de detectar la enfermedad en una fase asintomática, tal como se detalla en un estudio publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology, podría revolucionar el enfoque terapéutico y preventivo.
La ciencia detrás de la detección temprana
La clave de este descubrimiento radica en la respuesta inmune del cuerpo a la flagelina, una proteína presente en ciertas bacterias intestinales. Investigadores del Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbaum en Sinai Health, liderados por el Dr. Ken Croitoru, han observado que las personas que desarrollan la enfermedad de Crohn muestran respuestas inmunes elevadas a esta proteína mucho antes de la aparición de cualquier síntoma. Esta información fue destacada en un informe de ScienceDaily el 22 de enero de 2026.
El equipo, que incluye al Dr. Richard Wu y al Dr. Sun-Ho Lee, descubrió que estas respuestas anómalas podrían ser un desencadenante de la enfermedad, no solo una consecuencia. Esta perspectiva es crucial, ya que sugiere que al comprender estos cambios inmunes tempranos, los médicos podrían predecir quién está en riesgo y, potencialmente, intervenir antes de que la enfermedad se establezca por completo.
Trabajos previos de colaboradores en la Universidad de Alabama, dirigidos por el Dr. Charles Elson, ya habían desarrollado una prueba para detectar anticuerpos contra la flagelina, demostrando que los pacientes con Crohn a menudo tienen niveles más altos de estos anticuerpos. La investigación actual amplía este hallazgo al demostrar que esta misma respuesta inmune puede ser un marcador de riesgo en individuos sanos.
El proyecto GEM y la esperanza de prevención
Este estudio forma parte del ambicioso Proyecto GEM (Genetic, Environmental and Microbial), una iniciativa internacional masiva también dirigida por el Dr. Croitoru. Desde 2008, el proyecto ha seguido a más de 5.000 familiares de primer grado de pacientes con enfermedad de Crohn que inicialmente estaban sanos, recopilando datos genéticos, biológicos y ambientales para desentrañar los orígenes de la enfermedad.
Hasta la fecha, 130 participantes del proyecto GEM han desarrollado la enfermedad de Crohn, lo que ha permitido a los científicos examinar la condición en sus etapas más incipientes. Esta cohorte única ha sido fundamental para identificar señales de advertencia tempranas y entender cómo la interacción entre las bacterias intestinales y el sistema inmune juega un papel crítico en el desarrollo precoz de la enfermedad.
El Dr. Croitoru enfatiza que, a pesar de las terapias biológicas avanzadas disponibles hoy, las respuestas de los pacientes son, en el mejor de los casos, parciales. «Todavía no hemos curado a nadie, y necesitamos mejorar», afirma. La detección temprana del Crohn podría no solo mejorar los tratamientos existentes, sino también abrir puertas a estrategias preventivas innovadoras.
La posibilidad de un diagnóstico temprano de Crohn mediante una prueba de sangre representa un cambio de paradigma en la lucha contra esta enfermedad debilitante. Al identificar a los individuos en riesgo años antes de que surjan los síntomas, la comunidad médica podría desarrollar intervenciones que eviten el daño intestinal crónico y mejoren drásticamente la vida de los pacientes. El futuro de la gestión de la enfermedad de Crohn se inclina hacia la prevención y la personalización, un horizonte prometedor para quienes viven bajo su sombra.











