Un grupo de 26 desarrolladores veteranos de Boss Fight Entertainment, el estudio anteriormente propiedad de Netflix, se han unido para formar Sunwise Games. Este nuevo estudio independiente se enfoca en la creación de juegos para PC con mecánicas profundas y un modelo de monetización respetuoso, marcando una nueva etapa tras el cierre inesperado de su antigua casa.
La noticia surge después de que Netflix decidiera cerrar Boss Fight Entertainment en octubre de 2025, a pesar del notable éxito de su último título, Squid Game: Unleashed. Este juego había alcanzado la cima de las listas globales y atrajo a decenas de millones de jugadores en sus primeros meses, según confirmó Irin Berry, exingeniero principal de juego y ahora CEO de Sunwise Games.
La adquisición de Boss Fight por Netflix en 2022, un estudio conocido por el exitoso título móvil Dungeon Boss, fue parte de la estrategia del gigante del streaming para expandirse en el sector de los videojuegos. Sin embargo, el cese de operaciones de estudios adquiridos como este plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las grandes corporaciones en el desarrollo de juegos internos.
Un nuevo modelo para el desarrollo de juegos
La formación de Sunwise Games, anunciada por Berry a través de LinkedIn, representa una declaración de principios para el futuro de la industria. El equipo, compuesto por 30 desarrolladores, incluidos los 26 originales de Boss Fight, se describe como «intencionalmente pequeño, dirigido por seniors y estructurado para la sostenibilidad, no para el crecimiento rápido». Esta filosofía busca priorizar la calidad y la experiencia sobre la expansión desenfrenada.
El enfoque de Sunwise en «juegos impulsados por sistemas con profundidad a largo plazo, progresión clara y monetización respetuosa» apunta a una demanda creciente de los jugadores. Este modelo contrasta con las tendencias de monetización agresiva del mercado móvil, buscando construir una comunidad leal. Según un informe de Newzoo, los jugadores valoran cada vez más la profundidad y el soporte a largo plazo en los títulos.
Los fundadores de Sunwise Games ya habían demostrado su capacidad para lanzar juegos complejos y exitosos, alcanzando audiencias globales masivas. «En lugar de dispersarnos, 26 de nosotros elegimos permanecer juntos y seguir construyendo. Esa decisión se convirtió en Sunwise Games», explicó Berry en su publicación. Esta cohesión de equipo, forjada a través de experiencias compartidas y éxitos probados, es un activo invaluable en la volátil industria del videojuego.
El panorama cambiante de la industria del videojuego
El cierre de Boss Fight Entertainment por Netflix y su resurgimiento como Sunwise Games, reportado por GamesIndustry.biz, subraya la dinámica fluctuante del sector. Mientras grandes corporaciones como Netflix exploran los juegos, los estudios independientes siguen siendo una fuerza vital. Las adquisiciones no siempre garantizan la estabilidad a largo plazo para los equipos de desarrollo.
Este patrón se ha observado en otras partes de la industria, donde la consolidación puede llevar a la pérdida de identidad o al cierre de estudios talentosos. Sin embargo, la capacidad de los desarrolladores para reagruparse y formar nuevas empresas, como Sunwise Games, demuestra la resiliencia y el espíritu emprendedor inherente al sector. Un estudio de Deloitte de 2023 destacó la importancia de la cultura y la autonomía en los estudios de desarrollo para retener talento.
La estrategia de Netflix en el gaming ha enfrentado desafíos, con algunos de sus títulos generando interés limitado. La formación de Sunwise Games podría ser vista como un recordatorio de que el éxito en el desarrollo de videojuegos a menudo reside en la pasión del equipo y una visión clara, más allá de la financiación corporativa. El futuro de Sunwise Games dependerá de su habilidad para convertir esa visión en su primer título para PC, el cual esperan anunciar pronto.
La historia de Sunwise Games es un testimonio del espíritu indomable de los creadores de videojuegos. Representa un giro hacia la autonomía y la sostenibilidad en un ecosistema que, a menudo, prioriza el crecimiento rápido. Su enfoque en la calidad, la profundidad y una monetización ética podría sentar un precedente importante, ofreciendo una esperanza para la viabilidad de los estudios independientes en un mercado cada vez más complejo.









