Ubisoft se vio obligada a desconectar intencionalmente su popular shooter, Rainbow Six Siege, durante las festividades de fin de año, tras un grave ciberataque que comprometió la integridad del juego y la experiencia de sus usuarios.
El incidente, reportado inicialmente el 27 de diciembre, involucró a un grupo de hackers que no solo manipuló miles de cuentas, sino que también distribuyó miles de millones de créditos y todas las skins premium disponibles a los jugadores, generando un caos sin precedentes dentro de la comunidad. Esta situación anómala forzó a la compañía a tomar medidas drásticas para contener el daño.
Días después del suceso, la página de estado del servicio de Ubisoft aún advertía de problemas «no planificados» de conectividad, autenticación, tienda dentro del juego y emparejamiento. Según GamesIndustry.biz, el equipo de desarrollo «cerró intencionalmente» el juego y su tienda en línea mientras investigaba la extensión del ciberataque a Rainbow Six Siege.
La magnitud del ciberataque y la respuesta de Ubisoft
Los atacantes lograron reinstalar el feed de baneos, prohibir y desprohibir cuentas a voluntad, y otorgar una cantidad exorbitante de dos mil millones de créditos y renombre a cada jugador, junto con todo el contenido estético premium. Ante la escala de la intrusión, Ubisoft actuó rápidamente para minimizar el impacto a largo plazo y restaurar la equidad en el juego.
La compañía prometió que ningún jugador sería penalizado por gastar los fondos asignados erróneamente y procedió a revertir todas las transacciones ocurridas durante el hackeo. Posteriormente, inició un relanzamiento «suave» del juego, solo por invitación, el 29 de diciembre, monitoreando de cerca su rendimiento antes de abrirlo completamente al público.
Implicaciones para la seguridad de los juegos en línea
Este episodio subraya la creciente vulnerabilidad de los juegos como servicio ante ciberataques sofisticados. Aunque Ubisoft agradeció la paciencia de los jugadores y afirmó estar investigando la causa de los problemas, la falta de información pública adicional sobre el ataque de terceros genera preocupación sobre la seguridad de los datos y la infraestructura de los juegos en línea.
La Dra. Clara Rojas, experta en ciberseguridad y juegos en línea, comentó: «Incidentes como el ciberataque a Rainbow Six Siege demuestran que las empresas de videojuegos deben invertir continuamente en defensas robustas. La confianza del jugador es un activo invaluable, y cualquier interrupción prolongada puede tener consecuencias significativas en la lealtad de la comunidad».
Ubisoft también aclaró que una ola oficial de baneos de R6 ShieldGuard «sí ocurrió, pero no está relacionada con este incidente», diferenciando entre sus propias acciones de seguridad y la intrusión externa. Esta distinción es crucial para mantener la transparencia con su base de jugadores.
El desafío de la ciberseguridad en la industria del juego es una carrera armamentista constante. Mientras Ubisoft trabaja para estabilizar completamente Rainbow Six Siege, este evento sirve como un recordatorio severo para toda la industria sobre la necesidad de proteger sus ecosistemas digitales.
La persistencia de los problemas días después del incidente inicial recalca la complejidad de recuperar la normalidad y la importancia de una infraestructura de seguridad impenetrable para el futuro de los juegos en línea.










