Científicos de la Universidad de British Columbia han logrado un avance significativo en la lucha contra el cáncer, desentrañando cómo cultivar células T auxiliares a partir de células madre. Esta innovación elimina una barrera principal que frenaba el desarrollo de la terapia celular contra el cáncer, prometiendo tratamientos más escalables y accesibles para millones de pacientes.

La terapia celular, como los tratamientos CAR-T, ha transformado la medicina moderna, ofreciendo resultados notables en casos de cáncer previamente intratables. Estos «fármacos vivos» reprograman las células inmunitarias del paciente para identificar y destruir células enfermas, pero su fabricación es compleja y costosa, limitando su disponibilidad global.

Hasta ahora, gran parte de estas terapias dependían de las propias células del paciente, un proceso que lleva semanas y es altamente individualizado. La meta de la comunidad científica es desarrollar terapias celulares «listas para usar» (off-the-shelf), producidas a gran escala desde una fuente renovable como las células madre, haciendo los tratamientos más rentables y disponibles cuando los pacientes los necesiten.

La importancia de las células T auxiliares en la inmunoterapia

Las terapias contra el cáncer son más efectivas cuando dos tipos de células inmunitarias colaboran: las células T asesinas, que atacan directamente las células cancerosas, y las células T auxiliares. Estas últimas actúan como coordinadoras del sistema inmunitario, detectando amenazas, activando otras células y manteniendo una respuesta inmunitaria duradera, según explican expertos de la Universidad de British Columbia.

Mientras que la ciencia había avanzado en la creación de células T asesinas a partir de células madre en laboratorio, la generación fiable de células T auxiliares había sido un desafío persistente. La Dra. Megan Levings, coautora principal del estudio y profesora de cirugía e ingeniería biomédica en la UBC, enfatiza que «las células T auxiliares son esenciales para una respuesta inmunitaria fuerte y duradera. Es fundamental tener ambas para maximizar la eficacia y flexibilidad de las terapias listas para usar».

Un control preciso para la fabricación a gran escala

El equipo de investigación abordó este obstáculo ajustando cuidadosamente las señales biológicas que guían el desarrollo de las células madre. Pudieron controlar con precisión si las células madre se convertían en células T auxiliares o células T asesinas. Descubrieron que una señal de desarrollo clave, conocida como Notch, es vital en las primeras etapas, pero si permanece activa demasiado tiempo, bloquea la formación de células T auxiliares.

Al «sintonizar con precisión cuándo y cuánto se reduce esta señal, pudimos dirigir las células madre para que se convirtieran en células T auxiliares o asesinas», explicó el Dr. Ross Jones, asociado de investigación en el Laboratorio Zandstra. Este hallazgo, publicado en Cell Stem Cell el 7 de enero de 2026, y reportado por ScienceDaily, representa un paso crucial hacia la biofabricación en el mundo real, haciendo la terapia celular contra el cáncer más viable.

Este avance no solo valida la funcionalidad de las células T auxiliares cultivadas en laboratorio, sino que también abre la puerta a una nueva era en la inmunoterapia. La capacidad de producir de manera escalable estos componentes esenciales del sistema inmunitario podría democratizar el acceso a tratamientos vitales contra el cáncer, enfermedades infecciosas y trastornos autoinmunes, marcando un hito en la medicina personalizada y de precisión.