Científicos han revelado un bucle molecular oculto que potencia el desarrollo del adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC), la forma más letal de cáncer de páncreas. Este mecanismo, que involucra a las proteínas SRSF1, AURKA y MYC, explica la resistencia a terapias actuales, abriendo una nueva vía prometedora para tratamientos más efectivos.
El cáncer de páncreas es conocido por su agresividad y la dificultad para tratarlo, a menudo evadiendo las terapias dirigidas a sus mutaciones más comunes. La mayoría de las estrategias se centran en bloquear el gen KRAS, frecuentemente mutado, pero muchos tumores PDAC desarrollan resistencia, lo que limita la eficacia a largo plazo.
Un equipo de investigadores, liderado por el exalumno de posgrado Alexander Kral en el laboratorio del profesor Adrian Krainer en el Cold Spring Harbor Laboratory (CSHL), profundizó en hallazgos previos. En 2023, el laboratorio de Krainer identificó a la proteína SRSF1 como un desencadenante temprano de la formación de tumores PDAC, sentando las bases para esta nueva y crucial investigación.
El intrincado bucle molecular del cáncer de páncreas
La investigación más reciente, publicada en 2026 y destacada por ScienceDaily, reveló que SRSF1 no actúa sola. Forma parte de un sistema molecular autorreforzante de tres componentes que impulsa la agresividad del cáncer. «Nuestra teoría era que algunos de los cambios causados por el aumento de SRSF1 influían en el crecimiento tumoral acelerado», explicó Kral.
El equipo se centró en la quinasa Aurora A (AURKA), un impulsor clave. Descubrieron que AURKA es parte de un circuito regulatorio complejo que incluye a SRSF1 y a otro oncogén crucial, MYC. Dentro de este sistema, SRSF1 controla AURKA alterando el procesamiento de sus instrucciones genéticas mediante un mecanismo de empalme alternativo.
Esto conduce a niveles más altos de AURKA, que a su vez estabiliza y protege la proteína MYC. MYC, por su parte, aumenta la producción de SRSF1, reiniciando todo el proceso y permitiendo que el bucle promotor del cáncer continúe. Adrian Krainer, en un estudio publicado en la revista Molecular Cell, señaló que «se conocían partes de este circuito, pero no teníamos el panorama completo hasta ahora».
Desactivando el circuito con una sola acción
Para interrumpir este proceso, el equipo del CSHL desarrolló un oligonucleótido antisentido (ASO), una molécula sintética corta diseñada para alterar el empalme de AURKA. La experiencia del laboratorio Krainer con ASOs es notable, habiendo creado previamente Spinraza, el primer tratamiento aprobado por la FDA para la atrofia muscular espinal.
Los investigadores esperaban que el nuevo ASO bloqueara el empalme de AURKA. Sin embargo, el efecto en las células de cáncer de páncreas fue mucho más drástico: el tratamiento provocó el desmoronamiento de todo el circuito promotor del cáncer. Las células tumorales perdieron viabilidad y activaron la apoptosis, una forma de muerte celular programada.
«Es como matar tres pájaros de un tiro», comentó Krainer. «SRSF1, AURKA y MYC son oncogenes que contribuyen a la progresión del PDAC. Al dirigirnos solo al empalme de AURKA con nuestro ASO, observamos la pérdida de estas otras dos moléculas también, lo que es un hallazgo muy significativo.»
El laboratorio de Krainer continúa perfeccionando el ASO, aunque su posible uso en pacientes aún está lejos. Este tipo de investigación fundamental es crucial para los avances médicos significativos. Con mayor refinamiento, este trabajo podría contribuir algún día a un tratamiento nuevo y efectivo para el cáncer de páncreas, ofreciendo esperanza a miles de vidas.





