Una nueva investigación liderada por científicos del University College London ha revelado que el gen APOE podría ser el factor genético dominante detrás de la mayoría de los casos de Alzheimer. Este descubrimiento, publicado recientemente, sugiere que hasta nueve de cada diez diagnósticos de la enfermedad estarían intrínsecamente ligados a este gen, incluso en su variante ε3, previamente considerada neutra.

Este hallazgo, divulgado en npj Dementia, transforma la comprensión del riesgo y la prevención del Alzheimer, una enfermedad neurodegenerativa que afecta a millones globalmente. La reevaluación del papel del gen APOE y la proteína que produce ofrece una oportunidad sin precedentes para el desarrollo de tratamientos dirigidos a una única vía biológica, con el potencial de impactar un vasto porcentaje de casos de demencia.

Desde hace décadas, la comunidad científica reconoce la conexión entre el gen APOE y el Alzheimer. Sin embargo, este estudio representa el esfuerzo de modelado más exhaustivo hasta la fecha para cuantificar su impacto poblacional, integrando datos de cuatro grandes estudios con más de 450.000 participantes.

La influencia subestimada del gen APOE en el Alzheimer

El gen APOE existe en tres variantes comunes, o alelos: ε2, ε3 y ε4. Cada individuo hereda dos copias, resultando en seis combinaciones posibles. Aunque se sabía que la variante ε4 incrementa significativamente el riesgo de desarrollar Alzheimer, la nueva investigación destaca el papel crucial de la variante ε3, que, a diferencia de lo que se pensaba, no es neutra.

El Dr. Dylan Williams, autor principal del estudio de UCL, enfatizó la importancia de este cambio de perspectiva. “Hemos subestimado durante mucho tiempo cuánto contribuye el gen APOE a la carga de la enfermedad de Alzheimer”, señaló. “Si comprendiéramos cómo mitigar el riesgo que confieren las variantes ε3 y ε4, podríamos prevenir la mayor parte de la enfermedad”.

Según el informe disponible en ScienceDaily, la investigación modeló el impacto de las variantes ε3 y ε4 en el Alzheimer y otras demencias, así como en los cambios cerebrales precursores. Los resultados indican que entre el 72% y el 93% de los casos de Alzheimer no se habrían producido sin la contribución de estas variantes.

Nuevos horizontes para el tratamiento y la prevención

Estos hallazgos elevan la prioridad del gen APOE en la investigación de los mecanismos de la enfermedad y el desarrollo de terapias innovadoras. La capacidad de identificar un factor genético con una influencia tan predominante abre puertas para estrategias de prevención y tratamiento mucho más específicas y potencialmente efectivas.

El Dr. Williams destacó el progreso reciente en edición genética y otras formas de terapia génica que podrían dirigirse directamente a los factores de riesgo genéticos. Esto sugiere un cambio de paradigma hacia intervenciones que no solo traten los síntomas, sino que aborden la raíz genética de la enfermedad en una proporción significativa de pacientes.

Al centrarse en el gen APOE, los científicos podrían desentrañar vías biológicas clave para el desarrollo del Alzheimer. Comprender mejor cómo estas variantes genéticas interactúan con otros factores de riesgo ambientales y de estilo de vida será fundamental para diseñar estrategias de prevención personalizadas.

La profunda reevaluación del gen APOE como un conductor principal del Alzheimer representa un hito crucial. Este conocimiento no solo redefine nuestra comprensión de la genética de la enfermedad, sino que también cataliza una nueva era de investigación, prometiendo el desarrollo de tratamientos y estrategias de prevención que podrían transformar la lucha contra esta devastadora condición.