GameStop, el minorista de videojuegos, ha revelado un paquete de compensación para su CEO, Ryan Cohen, que no incluye ningún pago garantizado, atando su remuneración íntegramente a ambiciosos objetivos de rendimiento. Este modelo innovador busca alinear directamente los intereses del ejecutivo con la creación de valor a largo plazo para los accionistas, marcando una pauta en la gobernanza corporativa.

La compañía especificó en una presentación regulatoria, según reportó Fast Company el 1 de julio de 2026, que Cohen solo recibirá su compensación si la capitalización de mercado de GameStop alcanza los 100 mil millones de dólares y la empresa logra 10 mil millones de dólares en EBITDA de rendimiento acumulado. Esta estructura elimina el salario fijo, bonos en efectivo y acciones que se consolidan con el tiempo, una medida radical en la remuneración de altos ejecutivos.

Este enfoque ‘totalmente en riesgo’ significa que el CEO solo se beneficiará si la empresa cumple con metas significativas tanto en el mercado como en sus operaciones. Representa una clara señal a los inversores de que la dirección está comprometida con la transformación y el crecimiento sustancial, buscando replicar modelos de éxito donde la recompensa está intrínsecamente ligada al desempeño excepcional.

Un modelo que prioriza el valor para el accionista

La decisión de GameStop de vincular la compensación de su CEO, Ryan Cohen, exclusivamente a métricas de rendimiento subraya una tendencia creciente en el gobierno corporativo: priorizar la creación de valor para el accionista por encima de la remuneración garantizada. Este esquema se asemeja al paquete salarial que los accionistas de Tesla aprobaron para Elon Musk, un análisis de la compensación de Elon Musk en Tesla muestra cómo su remuneración está atada a hitos de rendimiento masivos.

La empresa ha dejado claro que la estructura de compensación de Cohen incluye opciones sobre acciones para adquirir más de 171.5 millones de acciones comunes a 20.66 dólares cada una. Para que estas opciones se consoliden por completo, los objetivos financieros y de mercado deben cumplirse. Esta propuesta aún requiere la aprobación de los accionistas en una reunión especial programada para marzo o abril.

Analistas del sector, como los citados por Bloomberg en un informe reciente sobre tendencias de remuneración ejecutiva, sugieren que estos modelos pueden incentivar una toma de decisiones más audaz y estratégica, aunque también conllevan riesgos si las metas son inalcanzables. No obstante, GameStop ha optado por un camino que busca máxima alineación entre la dirección y los propietarios de la empresa.

Implicaciones para el futuro de GameStop

La ambiciosa compensación CEO GameStop sin garantía es un reflejo de la confianza de la junta directiva en la capacidad de Cohen para ejecutar una transformación profunda. Alcanzar una capitalización de mercado de 100 mil millones de dólares desde los aproximadamente 9.26 mil millones actuales, así como 10 mil millones en EBITDA, representa un desafío monumental que requerirá una reestructuración significativa y nuevas estrategias de negocio.

Este tipo de acuerdos de compensación podrían convertirse en un estándar para empresas que buscan revitalizarse o que operan en sectores altamente volátiles. La transparencia y la vinculación directa con el éxito empresarial son claves para generar confianza en un mercado que valora la responsabilidad y la entrega de resultados tangibles a los inversores.

La audaz estrategia de GameStop con la compensación de su CEO Ryan Cohen establece un precedente importante sobre cómo las empresas pueden incentivar el liderazgo en la búsqueda de valor a largo plazo. Si bien el camino hacia los objetivos de 100 mil millones de dólares de capitalización y 10 mil millones de dólares de EBITDA será exigente, este modelo de ‘todo o nada’ podría redefinir las expectativas de remuneración ejecutiva y el compromiso con el rendimiento.